martes, 23 de junio de 2009

Conversación número 10000 acerca de la palabra A

(Modo depresivo auto-castigador: ON)
Hace rato me dijeron -no recuerdo exactamente con qué palabras- que yo no quiero a nada, y que cuando uno está en una relación, uno debe de querer a las personas. No es algo que no haya oído, así que no me debía de haber afectado. El único detalle es que me lo dijo mi ex. Ups. En tono recriminador, claro. Equis.
Últimamente he escuchado mucho acerca del amor, de enamorarse y de cómo esto puede ser lo más hermoso del mundo y también el mayor sufrimiento que puede existir. Ambivalencia, lo llamo yo. Justamente hablábamos de esto, aplicado a una situación de la vida real.
Yo decía que si ves que alguien te está lastimando, y que la cosa va a terminar, entonces ¿por qué no dejarlo ahí? ¿Por qué no simplemente alejarse mientras se puede, antes de que termines más lastimado? Y bueno, es que yo soy YO, egoísta y despreocupada, la que nunca se ha enamorado.
Por otra parte, la persona antes mencionada me dijo que no es algo que decidas, que puedes estar consciente de todo pero no te importa, tú quieres demasiado a esa persona como para siquiera aceptar la situación, menos aún huir de ella.
En los últimos meses he tenido esta conversación taaaantas veces con taaaantas personas... y lo peor es que sigo bastante escéptica respecto al tema. Yo no cambio de opinión y no la cambiaré hasta que, una, pase algo en mi vida, o dos, me hagan algún tipo de hipnosis para que acepte todas estas teorías.
De todas maneras, lo que me dijeron admito que es muy cierto: yo no quiero a nada (dijo "nada", no "nadie"). Y aún así me encanta escuchar canciones cursis y ver películas de comedia romántica. ¿Hipocresía? Sólo un poquito.

"And then I saw her face... now I'm a believer... I'm in love... uhhh I'm a believer, I couldn't leave her if I tried..." Juro que esa canción comenzó a sonar a la mitad de este post.
Como diría alguien especial por ahí: "Son señales" o_O

No hay comentarios:

Publicar un comentario