lunes, 23 de marzo de 2009

LA adicción

Mi adicción del momento –además de la canción- es Skins. 
Skins es una serie británica que trata de las  vidas de unos chavos entre 16 y 18 años que están estudiando lo que para nosotros sería los últimos dos años de prepa. Puede parecer la típica serie adolescente, pero créanme, al menos para nuestra cultura, definitivamente no lo es. O díganme, ¿cada cuando vemos a alguien fumar marihuana como si fuera un simple cigarro? Bueno, depende ¿verdad? Si uno va frecuentemente a las islas en CU probablemente no le sorprenda, pero vamos, que tengo 16 y vivo en Coapa. 
Lo de la marihuana es un ejemplo, es lo más Light de la serie. Usan todo tipo de drogas, desde la ya mencionada cannabis hasta MDA (aún no puedo pronunciar su nombre completo), desde la tradicional heroína hasta una cosa extraña hecha a partir de papa (WTF?!). Claro, también toman alcohol como si fuera refresco. 19 shots de tequila parecen cosa de nada cuando Cook sale a la escena.
Y bueno, lo que hacen es todavía peor. Sexo con amor, sin amor, por amistad, como favor, por experimentar,  etc. Tenemos de dónde elegir. Poner su vida en peligro también es cosa de todos los días. En el primer episodio Freddie casi es atropellado por una bicicleta, tres coches, un camión de basura y un viejito molesto. Y después de sobrevivir a todo este espectáculo, lo único que hace es reírse. Ojalá así de fácil pudiera ser la vida. 
Ahora a lo bonito. 
Skins se trata de amistad, compañerismo y, ¿por qué no? De amor. Ok, eso es lo que les digo a mis padres cuando me preguntan de qué se trata, pero, aunque un poco exagerado, tiene algo de cierto. Freddie ama a Effy de una manera increíblemente sincera, y lo mismo pasa con Emily y Naomi. Claro, Effy ya se fugó con Cook y Freddie anduvo con Katie, la gemela de Emily. Pero mi punto es que al final (tal vez no de esta temporada, porque así es Skins, pero sí el de toda la serie) Effy se dará cuenta de que no puede huir de lo inevitable y seguir negando que también ama a Freddie. Él, por supuesto, la estará esperando con los brazos abiertos y también perdonará a su mejor amigo Cook, demostrándonos que la amistad y el amor son lo más fuerte que puede existir. 
Muchos dicen que estas conductas y este drama te provocan la extraña necesidad de imitarlos, pero la verdad, viendo lo jodida que está su vida, yo prefiero alejarme de esas cosas. Díganme si es o no es televisión educativa de primera calidad. 

Dejo el trailer de la tercera temporada AQUÍ 

miércoles, 18 de marzo de 2009

It's a wild world

Y hemos llegado a la sección de obsesiones de la semana. Esta vez le toca el turno al cast de SKINS (mi obsesión del mes, y de la que hablaré más adelante) quien interpreta una canción original de Cat Stevens. La letra nos habla de despedidas y amores que se van, lo de siempre. Pero supongo que todo el contexto en la que la cantan fue lo que más me atrapó. Así que, sin más preámbulo, les presento... Wild World. 

viernes, 13 de marzo de 2009

cuando no sigo a los demás...

Mientras mi hermana saca dinero de su cuenta para invitarnos a mí y a mis padres a El Rollo, yo saco dinero del cajero para comprar alcohol. Algo está sucediendo aquí.
¿Será que la rebelión por fin llegó? 
Recuerdo que de pequeña veía a los adolescentes y me preguntaba qué tenía de maravilloso tomar y decir groserías (eran como sacrilegios para mí). Me prometí que cuando creciera nunca iba a decir ninguna grosería ni a probar alcohol. Seh bueno, parece que fallé.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Mis relaciones interpersonales apestan.

Es la verdad. Y ahora explicaré por qué.
Primero, mi se-podría-decir-mejor-amiga está... enojada conmigo. Es una persona muy difícil de definir, así que su estado de ánimo también es bastante complicado de explicar. No me habla, pero tampoco hace como que no existo, de hecho todo lo contrario: se lleva mi mochila cuando no estoy, pone mi nombre en los trabajos cuando me vuelo las clases, y me consigue libros de la biblioteca. Entre ayer y hoy cruzamos algunas palabras, pero la mayoría fueron acerca de trabajos. Y mi problema es que, cuando "hablamos",  no la puedo ver a los ojos. Me pasa cuando una persona está molesta conmigo, soy tan cobarde que no puedo enfrentarla directamente. Así que no puedo pedirle que me diga qué es lo que le molesta, porque no soy lo suficientemente valiente como para aceptar que yo tuve la culpa y causé bastante daño.
Luego tenemos los problemas de la ex. Resulta que según yo ya todo estaba bien, el mundo era feliz, las dos incluidas. Hasta que me pidió que regresáramos. No era un buen día, y como cualquier otra persona que está de malas, reaccioné un poco mal. Se enojó, me enojé y todas las demás personas que se enteraron también se enojaron. Pero lo superé en una semana, así soy yo. El problema es que ahora me enteré de que medio mundo sabía los pormenores de nuestra relación, desde su punto de vista, así que, para todos ellos, yo soy la mala. Aclaré algunos puntos con algunas personas, y todas coincidieron en decirme que no debo de jugar con ella. WTF?! ¿Desde cuándo estamos jugando? Yo no me enteré, pero then again, parece que no me había percatado de muchas otras cosas. La recomendación, al final, fue que me trate de alejar, de poner un alto en seco antes de que alguien salga más herida. Y sería fácil, si yo fuera una persona seca y sin corazón que sabe decir que no a invitaciones y puede no responder a mensajes de ocio. 
Por otra parte, tenemos la situación totalmente contraria. Yo -al ser yo- me voy por lo imposible, por lo irreal. Siempre. Entonces tengo a alguien que me quiere como soy y que está dispuesta a perdonar muchas cosas, pero no, a mí me gusta alguien más, alguien con quien "nunca va a pasar NADA". La historia de mi vida.  Supongo que es porque me agrada esa palabra: imposible. Sé que nuestra amistad siempre será sólo eso, una linda amistad a lo mucho. Pero yo prefiero quedarme en mis sueños, en la realidad que yo creo, en mi nube, aunque me duela cuando me bajen. ¿Qué gano con eso? Pues ratos de reflexión sin conclusiones precisas, golpes constantes de realidad, y mi ipod lleno de música deprimente. 
Así que, en resumen, mi vida es un desastre. Mi vida social, me refiero. No lo dije yo, lo dijo una amiga, y pienso que tiene razón. Luego me preguntan por qué no soy más sociable. Bueno, pues ¿de qué sirve hacer buenas relaciones con la gente, si al final mi personalidad hace que todo se vaya al caño?

domingo, 8 de marzo de 2009

Revelaciones

Han sido semanas... interesantes. He aprendido muchas cosas y me he enterado de algunas otras. Por ejemplo, comprobé mi teoría de que en mi escuela, todo mundo está conectado por 2 grados de separación. Es mi versión de la teoría de los 7 grados. Y es cierta, imagínense, aplica hasta con administrativos.
También me enteré de que no soy fácil de superar. Quién lo iba a decir. Ah, y que al parecer, yo estoy "dando alas" inconscientemente. Nota mental: enterarme de qué demonios se supone que estoy haciendo para mandar esas señales. 
Por fin me hablaron claro, y todo gracias a un juego de dardos jaja. Así que muchas dudas quedaron despejadas. Digo, no que no supiera el 80% de las cosas que me contó ese día, pero se sintió muy bien que ya no me tratara como una niña chiquita y dejara de repetir la frase "algún día te diré". Ah y también, me alegró que por fin utilizara género en sus oraciones. 
Sólo puedo decir que, a pesar de que mi semana pudo parecer bastante pésima por cosas como calificaciones y estados de ánimo, la verdad es que no me quejo. Me gustó, y me gustó haber aprendido tantas cosas. 

martes, 3 de marzo de 2009

Ipod: el mejor amigo del deprimido

Hoy no pude dejar de escuchar música. Supongo que fue porque hoy no quería estar en la realidad, más bien quería aislarme en mis pensamientos y no responder a nadie. Así que desde la mañana, cuando no llegué a clase de lengua, me puse mis audífonos para ir a un evento, y escuché cómo le cantaban a la ashtray girl. Luego, mientras esperaba a mis compañeras de basket, aprendí acerca de las expectaciones. Rumbo a clase de historia preferí pedirle a alguien que fuera mi escape. En inglés (aunque se suponía que debía estar informándome acerca de "overpopulation") me di cuenta de que lo que necesito es claridad, para ya no pensar... y de paso,  que Menudo no es tan malo je je. Antes de mi clase de ética me contaron la historia del  río salvaje... aprendí que es un gran camino hacia abajo. Mientras esperaba a que vinieran por mí, pedí que cambiaran de parecer, en caso de que la respuesta fuera no. Y ahora,  invito a que se acerquen, a que confíen en mí, y pienso en las palabras correctas. 

Me preguntan qué me pasa. Se empiezan a hartar de mí. No hablo, porque cuando lo hago las cosas empeoran. Me alejo de las personas porque no sé manejar la amistad. Sólo quiero que todo se resuelva, y como sé que no es tan fácil, prefiero aislarme con mis audífonos, mi música y ese aparatito morado con tanta sabiduría.