miércoles, 31 de diciembre de 2008

Lo que tiene el año de nuevo...

Hoy mientras me bañaba me acordé de otras veces (también fin de año) que pensaba: "wow, es la última vez que me baño en este año" y me causaba cierta emoción eso de hacer las cosas por última vez, pues los años nunca volverán. 
Hoy fue un día como cualquier otro. 23, 27, en mi mente no estaba presente que era 31, que era el último día del 2008. Me di cuenta de que la emoción, la intriga, todo eso que hacía de esta fecha una especial, habían desaparecido. 
Instantes después me puse a buscar el bendito reloj mundial que me había pedido mi papá. A él siempre le ha gustado tener la hora exacta en su reloj y ser el que empieza la cuenta regresiva en la noche. También era de esas. Bueno, la verdad es que soy  de esas. Justamente la tarea fue la que me hizo darme cuenta de esa y otras cosas.
En primera lo que ya dije: me gusta tener la hora exacta en mi reloj. Inmediatamente después de que llamé a mi papá, busqué mi reloj de manecillas y lo ajusté. Hice lo mismo con mi celular. Por cierto... mala idea, nunca va a estar a la hora. Total que me terminaré llevando el reloj tradicional y todos serán felices. 
En lo que los trataba de poner a tiempo (y créanme, me tomó varios intentos) estuve observando muy cuidadosamente los segundos, pues mi tarea requería de ello. Al principio pasaban como una eternidad. 30, 31, 32... pero después de unos 3 minutos (que se me hicieron como 10) ya no los sentía... hasta pasaban rápido, podría decir. 
Por último me di cuenta de que el tiempo es inevitable. Sí ok, eso ya lo sabía... pero hay una diferencia entre saberlo y comprobarlo,  aunque suene extraño. Las primeras veces no logré sincronizar el reloj porque apretaba el "botoncito" un segundo más tarde. Un segundo. No segundas oportunidades, porque... el tiempo no te las permite.
Así que ahora me nace decirlo, por algo se empieza: éste es el último post de este año. 

martes, 23 de diciembre de 2008

De los "vicios"

La verdad es que nunca fui una niña promedio, siempre me consideré a mi misma como "subdesarrollada" en el sentido de madurez y experiencias. No salí al cine con mis amigas hasta que tuve 13 años, ni tampoco fui a una fiesta hasta mi graduación de primaria, y el messenger llegó a mi vida hasta los 13 también. La verdad es que crecí sin que ese tipo de cosas me preocuparan, yo me concentraba en otros asuntos "mas importantes". Luego llegó la adolescencia y me di cuenta de que esas "cosillas" no eran del todo insignificantes. Así que empecé a salir más, iba a fiestas (no tantas como los demás, pero finalmente salía), al cine con mis amigos, me escapaba de vez en cuando, y me empecé a considerar "niña grande".
Luego vino la etapa de los vicios. Todos mis compañeros hablaban de alcohol, sexo y cigarro, cosas que nunca había probado... no del todo. Y comencé a comprender lo que nos decían en las pláticas de adicciones, de que quieres "encajar" y se te nubla la razón. Siempre me prometo a mí misma que eso no va a pasar -y no me ha pasado- pero sé cómo soy y sé que es fácil que caiga en esas cosas.
Me puse a recordar esto porque fue justamente la semana pasada cuando intenté cosas que nunca había podido hacer. La verdad es que no veo cuál es la gran atracción de fumarse un cigarro o emborracharse hasta la inconsciencia. Tal vez simplemente son cosas que debas hacer, cosas que, en este mundo, ya son inevitables para encajar, para no sentirte un outsider (mi palabra favorita jeje). Como le dije a una amiga "alguna vez tenía que hacerlo". Y ella estuvo de acuerdo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

La canción del día

Hace como 1 mes oí una canción en la radio. Se llamaba "shut up and let me go", de The Ting Tings. A mi hermana le encantó la batería y cada vez que la ponían en la radio le subía y se emocionaba. Así fue como conocí a ese grupo. 
Luego hace poco le cambié a MTV y me encontré con los VMA's Europa, justo estaban cantando The Ting Tings. Me gustó la canción, traje la tonadita todo el día siguiente y luego la bajé. Ayer la oí más detalladamente y hasa busqué la letra. Puedo gritar "¡es la historia de mi vida!" como suelo hacer, pero no, se oiría muy triste. Así que sólo diré que me puedo identificar, que me gusta y que vale mucho la pena escucharla. Es la canción de este día. 

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Los festivales de navidad

Hoy me tocó ir a ver a mi hermana al festival navideño de su escuela (mi ex-escuela). Sinceramente yo sí quería ir, hasta me levanté temprano y toda la cosa. Sabía que (años de experiencia lo confirman) el festival iba a ser puro canto y baile al ritmo de las pistas tipo música de restaurante de las que la maestra de música está muy orgullosa, y que más se iban a emocionar los papás que los niños -quienes por cierto seguramente tendrían cara de "me aprietan las mallas"-. La cosa es que fui sin muchas expectativas, de verdad que mi presencia era sólo como de apoyo a mi querida sis. Sin embargo me encontré con algo mucho más interesante, algo complicado y difícil de explicar, digno de un programa tipo Discovery Channel en el que se analiza el hábitat de determinadas especies. Lo que vi el día de hoy fue a los padres de familia en su hábitat natural: los festivales escolares. Se desencadena una batalla campal y sólo sobrevive el más fuerte. Eso, gente, es el verdadero entretenimiento. 
Desde que uno se aproxima a su zona de combate se puede sentir la tensión. El primer reto: encontrar estacionamiento. Hasta eso que esta especie no tiene mucho problema con esta fase, pero de todos modos de vez en cuando se pueden oír sus rugidos o algún intercambio de gruñidos provocado por la urgencia de encontrar un lugar donde aparcar que esté a menos de 8 cuadras de la escuela. Luego viene lo que puede definir el resto de la lucha: apartar los lugares. Ok, ahí también tiene que ver quién organiza este tipo de eventos. Es decir, ¿cómo se les ocurre meter a toda la escuela en una sola mañana cuando saben que es una escuela criticada por ser PEQUEÑA? Y más aún, ¿quién cree que 200 sillas son suficientes? Luego se quejan de la violencia pero ¿quiénes son la que la provocan?
Bueno, los lugares, claro. Aquí se define el quién contra quién, los depredadores y las presas. Se podría decir que los "machos alfa" son quienes agarran los lugares hasta adelante. La leyenda dice que pasan toda la noche formados esperando a que abran... y algunos son amigos de las dueñas. El resto se divide en dos: los que se quedaron en las filas de atrás y que no ven casi nada, y los que deplano se quedaron parados y verán muy bien pero sus extremidades tendrán problemas más tarde. Estos dos últimos se enfrentarán entre sí pues los "sentados" eventualmente harán algún movimiento indebido que molestará a los "parados" y vualá... tenemos nuestra supervivencia del más fuerte. 
Por otra parte hay una pequeña cantidad de especímenes de cada grupo que no se conformará con su lugar (sea sentado primera fila, simplemente sentado o parado...) y querrá seguir a su hijo/hija en todo momento, tratando de captar cada segundo de su actuación. Ellos son... bueno, la palabra que se me ocurre para nombrarlos es 1) despectiva y 2) ni siquiera existe, así que sólo diré que son aquellos que se mueven por todo el terreno; adelante, atrás, adelante otra vez, hasta en medio del "escenario" -¡por Dios que vi a alguien que hizo eso!- no les importa nada ni nadie, ellos conseguirán lo que todo mundo desea y que pocos alcanzan. Ellos son los peores enemigos de todo mundo, con los que al menos el 60% de los asistentes se hizo de palabras al menos una vez durante el festival. Tampoco tienen vergüenza, o eso aparentan por lo menos, y no les importa quedarse sin amigos en lo que les queda de vida escolar  a sus hijos. 
Puedo decir que para toda esta observación necesité volverme parte de ellos. Literalmente. Me volví uno de ellos. Al principio quedé como "parada" pero mi madre -quien solía ser macho alfa en este territorio- me dijo que me fuera adelante y me volviera... de las que no les importa nada y se ponen abajo de los sentados. Después de hablar con un auténtico ejemplo de este último tipo decidí acompañarla y observar más de cerca su comportamiento. Pasé en el mismo lugar unos 3 números. Luego mi madre -de alguna forma- se pasó adelante y se volvió "sentada". Me fui adelante de ella y  más tarde me crucé hasta el otro lado porque mi hermana estaba ahí. Creo que cumplí con mi objetivo: grabé todos los números de mi hermana, y algunos más. 
Al final oías a los papás diciendo cosas como "estuviste muy bien" o "¡me encantó! fue el mejor, definitivamente" aunque momentos atrás hubieran susurrado cosas como "qué desorganización" o "¡no se oye nada!". Algunos estaban muy contentos, pues habían logrado lo que querían, habían salido victoriosos. Los que no, simplemente lo disimulaban, aquí lo importante también es el orgullo.
Total... fue muy divertido, de verdad, algún día deberían de intentarlo. Y lo mejor es que salí viva de todo esto. 

martes, 16 de diciembre de 2008

Pocas palabras

Todo pasó muy, muy rápido. 

Pregúnteme cómo estuvo... no lo recuerdo. 
Pregúntenme qué sentí... aún trato de descifrar eso. 
Pregúntenme quien tomó la iniciativa... tal vez fui yo, tampoco lo sé. 
Pregúntenme si quiero repetirlo... más que nada en este momento. 

lunes, 15 de diciembre de 2008

¿Para qué pensar?

Pasé casi 3 años de mi vida pensando en ese momento. Claro, nunca falla... cuanto más esperas algo menos te termina por satisfacer. 
....
Tuve que meter la pata con mi mal humor. Sí, estaba muy de malas, ese día no era el indicado. Pero no tenía la culpa, luego lo acepté. La única culpable y estúpida aquí era yo. Cuando vi su cara comprendí lo que había hecho. Y me sentí muy mal, muy mal, de verdad.
Así que las últimas 47 horas me las he pasado pensando... grave error, yo lo sé, pero es lo único que puedo usar como "armadura". Al menos así tendré una justificación por lo que vaya a hacer, y eso es mejor que aceptar responsabilidades, que aceptar mi cobardía. 
De todos modos ya no sirve mucho  eso de razonar las cosas. De todos modos le voy a contestar hoy. De todos modos le diré que lo intentemos, a ver qué pasa. De todos modos sé que me sentiré como que estoy usando la relación de forma egoísta... y de todos modos me sentiré mal. 

jueves, 11 de diciembre de 2008

La metáfora más grande de mi vida

Hace poco me pasó algo extraño. La sensación se podría comparar a la de cuando te ponen lentes por primera vez,  después de haber vivido ciega durante toda tu vida. Digamos que aún no encuentro el grado de aumento adecuado, pero con el que tengo veo las cosas mucho más claramente. 
Ya bueno, que toda esa explicación sonará un poco a Grey's Anatomy 5ta temporada, pero juro que yo ya había usado esa metáfora antes... en otras circunstancias. 
La cosa es que ahora lo que me molesta es que la gente me siga  viendo "ciega". Digamos que estoy usando pupilentes, los demás aún no notan el cambio, y a mí no me gustaría hacerlo público porque... bueno, ese es otro trauma que explicaré otro día. Hoy por ejemplo le dije algo a cierta persona que se puede traducir en idioma metáfora como "ahora ya sé que tu pelo en realidad es café oscuro y no negro". Ella me preguntó que cómo sabía, yo le contesté (una vez más en idioma metáfora, se podría traducir como...) "pues me contaron que antes era así y que te lo pintaste...". Lo que me faltó decir fue: "¡ahora veo tus raíces porque ya no estoy ciega,  estaba en frente de mí todo el tiempo y yo no quería admitirlo!"
*Sigh
Tal vez me deba de despreocupar tantito... dejar de frustrarme cuando todo el mundo sigue creyendo que no tengo NPI de lo que hablan. "Pobres inocentes" es lo que me repito... "pobres inocentes..."

martes, 9 de diciembre de 2008

un "te quiero"

Cuando era más chica nunca le dije "te quiero" a nadie que no fuera mi familia. Luego crecí, me hice muy cercana a algunas amigas y por lo tanto me acostumbré a escribir "te quiero" al final de las cartas de 14 de febrero o para despedirme de las conversaciones de messenger. Sin embargo nunca supe reaccionar cuando eran ELLAS quienes me decían "te quiero" directamente, o más importante... cuando el sentimiento era de verdad.
Sé que es estúpido, hablo de ello como si fuera un "te amo" (palabras que nunca he dicho y que considero extremadamente poderosas), no sé si sea algún tipo de miedo subconsciente o simplemente soy demasiado tímida. Pero explico un poco más, para que no parezca tan rara.
Cuando estoy hablando con alguna persona y de la nada me dice "te quiero mucho" yo no sé qué demonios voy a responder. Normalmente (y me he programado para hacer esto) digo el clásico "yo también + signos de admiración". Suele funcionar bien, sobretodo en conversaciones escritas. Ahora, si la persona no es tan cercana y realmente no lo siente entonces yo digo "también te quiero + carita tierna ( en caso de las escritas) o abrazo (cuando es cara a cara)".
Mi pregunta ahora es la siguiente: ¿qué hace cuando te lo dicen con otras intenciones, cuando ya no es amistad lo que está de por medio, sino... algo más?
Ultimamente he tenido mariposas en el estómago 24/7, a veces de emoción por lo que me espera el siguiente día, a veces de frustración porque me confunde demasiado (sí, solo yo sufro de ansiedad por frustración). Pero lo que me asusta del asunto es que las mariposas ahora también aparecen cuando soy YO la que pone esas dos palabras que antes me costaba tanto decir.

martes, 2 de diciembre de 2008

Eso de ordenar refrescos...

Empezaré a contar la historia como he empezado con todo el mundo.... "Mis papás tenían una tienda y la acaban de cerrar, así que todo el producto que sobró está en nuestra casa". Mismas palabras. Lo juro.
Bueno ahora a lo que sigue.... en mi intento desesperado de juntar dinero por un ipod decidí ofrecerme a inventarear (no sé si exista esa palabra, pero la he usado mucho) todo lo que quedó. Así que ayer en lugar de ponerme a ver la tele y comer, bajé al garage en donde me esperaban miles de refrescos. Me paré enfrente de la gran masa de botellas y fue entonces cuando las palabras de mis papás volvieron a mi cabeza "ordenen de acuerdo a las marcas.... y si pueden de acuerdo al producto también...". ¿Mi respuesta? "No, ¿para qué?"... Error. 
Después de contar las primeras 3 cocas y luego encontrar otras 5 en 5 lugares diferentes decidí que así no se iba a poder. No no no, primero tendría que ordenar todo y después la tarea sería pan comido. Así que ahí me tienen, haciendo mi bonchecito de Pepsi, el de Coca, el de las Aguas y de los "extras" (pobre Sidral, Sangría y Red Cola... no se me ocurrió otro nombre). Total que así me la pasé durante las siguientes dos horas. Durante ese tiempo me tenía que entretener con algo así que bajé un radio/cd player y me puse a escuchar mi disco de The Killers que tanto amo. Luego puse la radio y canté. Canté mucho. De hecho no sé cómo los vecinos no me gritaron algo. O mi hermana.
También me puse a pensar en la utilidad de mis labores. Reflexioné acerca de en qué me había servido A MI que mis papás hubieran tenido una tienda por 3 años. Concluí lo siguiente:
1. Ahora tengo la habilidad de cargar 7 refrescos de 600 ml y 8 de 355 ml. Con eso me entretuve un buen rato ayer, y también rompí dos botellas en el intento... 
2. Sé que la Coca subió $1 peso en el lapso correspondiente a mi estancia en la tienda (3 años).
3. Se que Fanta es de Coca y Mirinda es de Pepsi (de verdad, antes no tenía ni idea)
4. Hay aproximadamente 8 tamaños y presentaciones de Coca Cola diferentes. 
5. Ahora tengo la habilidad de distinguir más rápido los colores. ¿Quién necesita ir al kinder?
6. Que ordenar refrescos puede causarte dolores de espalda. "Como abdominales, pero con la espalda"
7. Se contar de 1 en 1, de 2 en 2, de 3 en 3, de 4 en 4, de 5 en 5... y hasta ahí, o me pierdo jeje

Lo mejor de todo esto es que me pagaron. $100 pesos. Mis padres tienen suerte de que costeen mis otras necesidades, o de verdad tendrían problemas con los Derechos Humanos. 

jueves, 27 de noviembre de 2008

Para la posteridad

Se acabó un semestre. 
Vi a una maestra escribiendo en el pizarrón: "Congratulations, you just finished your first semester in high school!!". Yei.
Ayer estaba un poco hiperactiva, más que nada porque salí desde las 11:30, y traté de "sacar plan" hasta con los que nunca me he llevado. Quedamos a las 12:30, luego a las 12:40 y terminamos llegando al cine como a la 1:30. Total... vi una película, eché un poco de relajo, me dormí en el cine, comí palomitas y vi unos cuantos cortos interesantes. No en ese preciso orden. 
Luego llegué a mi casa. Me cayó el veinte de que tenía un buen de tarea así que no desperdicié más tiempo y me puse a hacerla. Ni siquiera abrí mi disco nuevo de The Killers porque sabía que hasta eso me iba a distraer. Hora y media de mate. Después del problema cuatro decidí dejarlo por la paz.
Mientras, mi ánimo iba en picada. 
Empecé lo de química. Problema 5. Problema 5. Problema 5. Problema 6... no, esperen, es el 5.1. Avancé 2 respuestas y fue mucho. Me rendí y prendí la computadora. Abrí el disco, saqué el libretito que traía (nunca he sabido cómo se llaman) y lo puse en la computadora. Lo escuché mientras abría páginas inútiles de internet. Bajé una serie. Nueve de la noche. Mis papás llegaron. Diez de la noche.
Me metí a bañar porque no hacía tantísimo frío como otras veces. Me puse mi pijama y me tropecé con el libro de New Moon (no es que estuviera en el suelo, es un decir) Lo leí, me imaginé lo que pasaba, decidí cual era mi personaje favorito y quien quería que apareciera mucho mucho en la siguiente película. 
Luego me puse a pensar. Han sido semanas raras, complicadas. Me di cuenta de que ya estaba de vacaciones, pensé a quién iba a extrañar, cómo haría para conseguir dinero, etc etc...
Ese fue mi día de ayer. Lo he narrado porque quiero que se quede en mi memoria... y como mi memoria en sí no es muy buena, mejor que se quede en el mundo del ciberespacio... para la posteridad.  Me gusta la palabra. 

sábado, 25 de octubre de 2008

...

Otra vez yo. Ahora te vengo a decir que me acabo de dar cuenta de algo: No, no es que esté enojada contigo porque ya no me haces caso, ya estoy acostumbrada a eso. No, la verdad es que estoy enojada porque sé que no me haces caso Y eres feliz, no me necesitas. A diferencia de mí, tú tienes muchas personas más con quien contar en los tiempo difíciles (y te parecen pocas...), mientras que yo sólo te tengo -o te tenía- a ti. Tú eras "mi persona", por citar  a los doctores. 
Me da gusto que seas feliz, porque cuando te deprimes a mi me duele más de lo que te imaginas, pero seré honesta... no me gusta que seas feliz sin mí, porque significa que realmente nuestra amistad... no fue nada especial como yo creía. 

jueves, 23 de octubre de 2008

Confesiones

Anoche soñé contigo. Te confieso que ya te estaba olvidando, y me apeno de eso. Confieso también que te tengo un poco de rencor, de coraje,  pues creí que ibas a intentarlo un poquito más. No, ¿a quién engaño? Nunca me he podido o podré enojarme contigo. No, tú eres una de esas personas, no puedo tenerte rencor... tal vez celos, pero esa es otra historia. En fin... el sueño, claro. En él aparecías tú, me hablabas como siempre, como me solías hablar. Hablábamos de cosas tuyas, para variar, pero también mías, cosas que he querido platicarte desde hace mucho. Reías y comías pizza de Costco, todo tan... normal. Desperté y a media mañana recordé el sueño, a partir de ahí las ganas de verte volvieron (sí... ya se habían ido); no he podido quitármelas, en caso de que quieras saber. Sé que te preguntaré qué vas a hacer el viernes, de una manera muy indirecta, tú me dirás que tienes algo que hacer, entrenamiento de seguro, y yo mentiré y diré que también estoy ocupada. Después me deprimiré y me "enojaré" contigo, silenciosamente claro, y luego te olvidaré por dos semanas y 4 días, hasta que vuelva a oír una canción, vea un partido de bádminton,  a tu prima, o... sueñe contigo. ¿Te confieso algo? Sí, algo más: te sigo extrañando, aunque sepa que tú ya no lo haces. 

sábado, 18 de octubre de 2008

Amo los musicales

Hace como dos días le dije a mi amiga, muy convencida, "creo que soy adicta a los musicales". Ella respondió "¿osea que yo me di cuenta primero?" Jeje, dos meses y ya me conoce igual de bien que mis mejores amigas. Bueno, los musicales, claro. Desde que el "amor" tocó a mi puerta me volví total y completamente cursi. En esas épocas empezaron a exhibir aquí en México Across the Universe. Como ya había visto el trailer me emocioné muchísimo, y llevé a todas mis amigas a verla. Pensé que la iban a odiar, porque la música de los Beatles... digamos que no es su estilo, pero ¡oh sorpresa... les gustó mucho! Y bueno, a mí me encantó. Compré el disco y todo.
Gracias a otra.... "amiga" (llamémosla así), me enteré de RENT. Admito que la renté por dos razones: me la había recomendado ella y era una forma de rebelión... yo me entiendo. Total que hice todos los arreglos para verla solita una noche, con palomitas y todo. La historia se repitió... me encantó, bajé todas las canciones y me traumé con ella por 1 mes. Luego una amiga me la regaló en mi cumpleaños y casi la beso, lo juro. 
Otra noche se me ocurrió ver Moulin Rouge. Y sí, adivinaron, me enamoré de ella. Bueno, no estuvo tan extremo como con las dos anteriores, pero también tuve mi "fase", por llamarlo así. 
Luego incursioné en el mundo del teatro con El Rey León. Qué musical, en serio. Salí fascinada, compré un poster de $80 pesos, bajé algunas canciones y hablé de ella como loca durante 1 semana. Esta vez me ganó mi hermana, ella sigue traumada
El verano que pasó fui a Canadá, y por poco voy a Nueva York. Era mi sueño: ir a Broadway, ver las últimas funciones de RENT, ver Wicked en vivo y en directo, en fin... me la pude haber vivido ahí. La vida es cruel y lo anterior no pasó, pero tuve mi premio de consolación cuando mis tías me llevaron a ver We Will Rock You. Veamos, yo amo a Queen, y también amo los musicales... creo que éste se explica por sí sola.  Cuando salí me compré una playera y fui feliz. 
Mi último descubrimiento, gracias a mi enajenación con las series, es Spring Awakening. Lo que sé de ella es que el libro en el que está basado fue prohibido en algunas partes, que está medio porno, pues se trata del despertar sexual de unos adolescentes reprimidos y que hay una canción que se llama "Totally Fucked". Sí, lo sé, no son cosas que una niña inocente como yo debería de ver, pero me atrae lo prohibido (sarcasmo). 
Bueno, en fin... me encantan los musicales, sobre todo los cursis que te hacen llorar, pero mi pregunta ahora es... ¿cuenta como placer culpable?

Como película

La otra vez estaba pensando: "qué padre vivir tu prepa de película... que todo mundo te conozca, ser la estrella de algún equipo.... en fin, disfrutarla al máximo". Tengo una amiga que supuestamente está viviendo todo lo anterior. Me manda correos contándome lo geniales que son su amigos, que está enamorada, que el relajo está a lo máximo... todas esas cosas que no he conocido nunca. No estoy diciendo que así sea infeliz, simplemente nunca me ha pasado. 
Empecé a reflexionar de todo esto hace como una semana, cuando observaba a los equipos representativos entrenar en el gimnasio.  Me acordé de cuando le dije a mi entrenador de basket que quería que me prepara durante mi último año en secundaria para que cuando llegara a la prepa pudiera entrar al equipo. El basket en mi escuela se cerró dos meses después... y en consecuencia dejé de jugar basket durante un año y cacho. Después llegó todo el rollo de la beca y mis ganas de superarme blah blah, así que antes de entrar a clases me resigné a que mi vida se iba a concentrar en una cosa: los estudios. Y bueno, creo que así ha sido hasta ahora: estudiar, hacer tarea e ir a fútbol rápido de vez en cuando. No me molesta, repito, pero... ¿algunas veces me dan ganas de que esto fuera diferente? Claro. Algunas veces me gustaría conocer a más gente, pero sé que no va a pasar. Algunas veces me dan ganas de salir con mis amigos pero sé que ellos están igual de ocupados que yo. Algunas veces me vuelven a dar ganas de entrar a basket pero, esperen... eso tal vez sí pueda pasar. Ayer fue un día de película, lo juro. Después de las 3 de la tarde ya nada me pudo poner de malas. Pensé que sólo pasaba en las películas, pero no, también ocurren estas cosas en la vida real. 
No me gusta dar las cosas por sentado, así que estoy haciéndome a la idea de que el mundo es cruel y algo me va a impedir esta felicidad, pero muy en el fondo sonrío, y salto de la emoción, hago planes y me preocupo por el futuro. Será bueno mientras dure. 

domingo, 5 de octubre de 2008

El post que me hizo llorar

Acabo de aprender que las muestras de afecto que tanto anhelo en mi vida pueden venir de las personas que menos espero. Tal vez no sean las más importantes, o al menos eso creo en este momento y resulta que en algunos años me doy cuenta de que estaba muy equivocada, pero no dejan de ser emotivas. Alguien me dedicó un post... lo leí y lloré. Pensé que para esta persona yo era una mas... una alumna cualquiera, pero después de leer lo que escribió empiezo a pensar que tal vez esto no es cierto... tal vez de verdad le importo. El tiempo lo dirá... al fin y al cabo me quedan 2 años y medio con la niña fonema. 

martes, 30 de septiembre de 2008

Las mentiras

Odio mentir, y sin embargo es algo que hago todos los días. Miento sobre muchas cosas, de hecho, podría decir que toda mi vida es una mentira. Suena muy dramático pero es la verdad. De cierta forma ya me había acostumbrado a vivir así, pues "es sólo un pequeño detalle... una mentir blanca", me repito. Antier tuve que mentir sobre otra cosa acerca de mí, y admito que nunca me había sentido tan mal en mi vida. No fue intencional, fue mi primer impulso, y tal vez lo que más me molesta de todo esto es la razón por la que he mentido, ésta y otras veces: tengo miedo a no ser aceptada. Se me hace tan estúpida e ignorante la sociedad en la que vivimos, donde tratan diferente a las personas por no pensar igual, por ser diferentes. Ok, lo de la discriminación y racismo todavía lo paso (es un decir), pues ya estoy acostumbrada -a qué cosas hemos llegado-, pero en serio ¿que aquellos que son tratados diferente por una u otra razón, a su vez... discriminen a los demás? Me explico: antier tuve que mentir acerca de la escuela en la que estudio. Me ha pasado, sólo abro la boca, digo la verdad, y lo siguiente que sé es que me dicen "pinche riquita esa..."

jueves, 25 de septiembre de 2008

De por qué me siento vieja

Mi maestra lo comentó, pero yo sinceramente pensé que era broma... vaya que soy ilusa. 
Hoy navegando por Amazon (soy nueva en esto de las compras por internet así que apenas estoy descubriendo todas sus cualidades) llegué a esta página.
Sí, efectivamente, ahí puedes ordenar tu despensa por internet. Esto me recordó a un correo que leí hace poco, para personas que nacimos entre 1989 y 1994. El correo hacía afirmaciones como "para ti siempre hubo 150 pokemons" o "te levantabas en las mañanas a ver a Chabelo". Ese día en verdad me sentí muy vieja, me di cuenta de que soy parte de una generación que... bueno, ¡pues que ya es pasada! Me cayó el veinte de que mi hermana está más modernizada que yo... que para ella los Power Rangers más antiguos son los Galaxia Perdida, que ella nació con juegos en CD y yo todavía usé miles de disquettes, cuando  el mejor juego de la época era el de las tortuguitas y Paint era lo máximo. La nueva generación es la que en el futuro va a estar acostumbrada a comprar la despensa en walmart.com  (no quiero saber si eso existe),  la que no va a saber qué demonios es un CD o que preguntará si esas cosas son "parecidas al primer i-pod que salió... el que todavía ocupaba casi toda tu mano". 
Recuerdo cuando veía "El Quinto Elemento" con mi papá y pensaba que ese futuro era muy lejano. Recuerdo que alguna vez comenté: "Ay si... y hasta crees que algún día se va a poder pedir el 'súper' por computadora... jajaja". Supongo que estaba bastante equivocada....

martes, 23 de septiembre de 2008

Los pequeños detalles

Fue una semana gris, es todo lo que puedo decir.  Ayer, en el inicio de una nueva semana, todo parecía volver a la normalidad, todo volvía a ser feliz. Y entonces volví a pensar: "tarea de mate, examen de química, el libro, el ensayo..." Demasiadas preocupaciones. 
Sin embargo existe una cura para todo mal (cosa que acabo de leer en un cuento) y la cura, me sigo recordando, está ahí en mi celular, guardado en bandeja de entrada. Es increíble cómo unas 5 palabras logran que uno se levante en lunes a las 5:30 de la mañana. Así que ahora cada vez que pienso en toda la mierda  que me preocupa, saco mi celular y veo el mensaje, y después recuerdo la conversación de el domingo, un tipo de conversación de esas que hacía mucho tiempo que no tenía (y debo decirlo: que extrañaba).  Todo vuelve poco a poco a la normalidad, aunque pase por mis baches y de momento me ponga a pensar otra vez. 


domingo, 14 de septiembre de 2008

La otra vez escuché esta canción en la radio. Mi mamá dijo "qué bonita canción" y le subió, yo contesté "es de acosador, no se qué tiene de bonita". Ella se indignó y me empezó a dar un chorro de argumentos acerca del amor y de lo que el tipo que canta quiere transmitir, bla bla...
Admito que la canción es muy linda, me gusta mucho, pero viéndolo desde un punto de vista objetivo: every move you make... every step you take... I'll be watching you, ¿no suena ni tantito a acoso? 

sábado, 13 de septiembre de 2008

One day at a time

Me dijeron que aceptar que eres débil te hace fuerte. Bueno, pues entonces admito que soy una inepta a comparación de todos los de mi programa. ¿Soy más lista?
Últimamente me he puesto a pensar que no merezco estar ahí. Ayer escuché decir a una compañera "es que él es un niño prodigio", y el día anterior un tipo preguntó si una tarjeta nosequé era lo mismo que una tarjeta bot... o algo así. Me cayó el veinte de que yo debería saber eso, de que ya es hora de que vaya aprendiendo para qué sirve esa tarjeta o al menos cómo se llama, pues da la casualidad que el amigo que hizo dicha mención y yo perseguimos la misma carrera.
Ayer le dije a mi mamá que ya no sé qué voy a estudiar, que estoy considerando otras opciones. Lo que ella me respondió está lleno de sabiduría: llevo un mes y medio en la prepa, me quedan 3 años más para preocuparme de eso, y si no sé nada pues... no importa, finalmente para eso voy a aprender. "Deja de vivir en el futuro" me dijo, y yo no pude estar más de acuerdo.
Este fin vuelve a ser un claro ejemplo: en vez de preocuparme por cuántas páginas voy a leer por día debería de estar leyendo el libro; en vez de preocuparme por cómo voy a terminar el ensayo debería acabar de hacer mis notas primero; en vez de estar pensando en el examen que nos van a hacer dentro de 3 años y que definirá el futuro de nuestras vidas, debería empezar a estudiar para el segundo parcial que es la próxima semana.
Ése ha sido mi problema toda la vida. No disfruto el momento, y cuando menos me lo espero el momento ya se fue. Ahora es cuando recuerdo la secundaria y cómo me quejaba de los maestros y los exámenes, de cómo no podía esperar al último día. He salido al mundo real y me siento sola, como un pequeño ratón al que lo sacan por primera vez del hoyito en el que vivía. Y quiero regresar, quiero volver a ése lugar donde todos se sabían mi nombre, me identificaban por la que siempre salía en las asambleas, donde las maestras me amaban y yo a ellas, donde no tenía que leer... tanto. Y entonces vuelvo a pensar: qué débil eres. Cuando acabo con todos mis pensamientos nostálgicos/apocalípticos recuerdo que todo lo anterior es imposible, que tengo que avanzar para ser mejor, no me puedo quedar estancada en una etapa pues sólo me haría inútil. Todo es para mi bien, me sigo repitiendo, todo tiene una razón de ser. De alguna forma pienso que la perfección está pasando este camino accidentado, un camino que sólo voy a poder superar paso a paso.

el puente

Wow, puente. Debo admitir que lo estuve esperando desde que acabaron los exámenes hace 2 semanas. Sin embargo, también debo de admitir que me deprime.
El 15 y 16 de septiembre nunca han sido sinónimos de felicidad en mi famiia, siempre hay peleas a media noche, restauranes llenos, música a todo volumen, malos técnicos que a la hora del grito desconectan un cable y se pierde el audio, en fin... digamos que no me ilusiona mucho.
Este puente planeo no salir. Tengo que leer un libro (ya acabé el otro, ¡yei!) para la próxima semana y pienso hacer exactamente eso por cuatro días: leer. Bueno, ok, admito que también cubriré otras necesidades básicas como comer, dormir, ir al baño, prender la computadora, leer blogs, bajar música, ya saben... lo normal.
Sé que de todas maneras me deprimiré y mi pijama terminará por caminar por sí sola, y que mis papás se enojarán por mi apatía, pero no me importa. Me rehúso completamente a comer enchiladas y pozole para que en la mañana me duela el estómago. Me quedo con mi cereal.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

debilidad

Fue uno de esos días en los que planeas las cosas que vas a hacer pero terminas haciendo lo que se te pega la gana. Este momento es un claro ejemplo: debo de hacer tarea, desde las 4 de la tarde que seguía en la escuela ya estaba planeando mi tarde, todo muy organizado. A quién engaño. Llegué tan cansada que me acosté en mi cama a hacer lo de química y de repente me di cuenta de que estaba dormida (sí, eso pasa). Me desperté, acabé lo de química. Empecé lo de mate y una vez más me volví a dormir. Desperté otra vez, traté de entenderle a los ejercicios, la mitad la acabé. Luego me puse a escribir la historia de Cenicienta contada desde el punto de vista de una de las hermanastras. Sí,  eso era tarea, en serio. Me salieron tres cuartillas y media, miles de errores ortográficos, gramaticales, y una historia descabellada, combinación de diario y cuento de hadas. Se me fue el sueño y prendí la computadora. Ahora estoy escribiendo un post estúpido en vez de estar leyendo sobre Santa Anna ó sobre la economía de América Latina. Así soy yo, soy débil a la tentación.
Me puse a pensar que hay gente en mi salón que duerme 3 horas diarias. Yo duermo 9 por lo menos: en la noche, en la mañana y a veces en la tarde, por más que trato siempre caigo. Hay personas que no comen mas que una barrita de Nutri Grain y luego van al gimnasio (no, en serio que no es anorexia). Yo tengo que comer por lo menos 2 barritas de esas en la mañana para no ponerme de malas, más aparte mi "comida-comida", algo consistente. 
Me quejo de tantas cosas pero la verdad es que llevo una vida cómoda. Lo que pasa es que soy débil, caigo en las comodidades muy fácilmente, y luego me malacostumbro y me quejo cuando me faltan. Soy débil y me acabo de dar cuenta de ello.  

martes, 9 de septiembre de 2008

los chocolates

Fue el destino.
-Ésa es para Gustavo, que odia a la gente que no le gustan los chocolates
-¿En serio los odias, Gustavo? -preguntó
-Pues, no los odio... bueno, la verdad es que... no me gustan, trato de evitarlos - lo dijo con tanta indiferencia, como si fuera cualquier cosa
-¿En pleno siglo XXI? No puedo creerlo - le respondió la maestra
-Dígale algo... algún argumento de los suyos -se oyó decir a alguien
-Pues la verdad es que no sé qué decirte -su cara de sorpresa era auténtica -osea que si yo llegara un día y te dijera que no me gustan los chocolates ¿me tratarías diferente?
-La verdad sí, osea sólo no la vería igual, digamos que me alejaría un poco
-¿Y no te has puesto a pensar que puedes perderte de conocer a gente que que vale mucho la pena sólo por una cosa que es elección de ellos? No todos tienen que tener tu mismo concepto de "bienestar" 
-Bueno, es que no sé, osea es muy irreal. Sé que a usted le gustan los chocolates porque lo ha mencionado, así que no le podría decir qué haría, tendría que pasar en serio
En ese momento me dieron ganas de gritar "¡A mí! ¡A mí no me gustan los chocolates! ¿Algún problema?" pero no, soy demasiado cobarde aún.
-Pues cada quien, cada quien...  de todas formas se me hace que usted está equivocado Gustavo, no lo voy a obligar a cambiar sus ideas, sólo es un consejo.
"Pregunta resuelta" pensé yo. 

lunes, 8 de septiembre de 2008

Qué día

Los más interesante: 
Encontré una página creada especialmente para alumnos de mi programa de prepa. Veo que no estoy sola.
Fui portera y parece que... soy buena. Raro.
Tuve un dolor de cabeza espantoso, hasta hace 3 horas aún creía que estaba soñando.
Me acabé el pastel de chocolate. Aún no estaba del todo despierta.
Terminé un trabajo casi solita. Como siempre. (¿Ya mencione que soy rutina tras rutina?)
Entendí matemáticas, o al menos eso creo yo.
Peleé con mi madre.
Empecé a pensar en una definición de la perfección. Próximamente.

Me dispongo a ir a tener un "momento de convivencia familiar". 
No hay tiempo de oraciones más completas.

domingo, 7 de septiembre de 2008

antes de dormir

Tengo memoria de corto plazo. Pienso en una idea que puede ser muy buena pero a los dos minutos se me olvida. Así funciona mi mente.
En las noches antes de dormir es cuando vienen todas las ideas buenas. Lo malo es que en ese momento no tengo la computadora, así que la mayoría de las veces esas ideas buenas se pierden.
Hoy ya sé en qué voy a pensar: en el futuro, en K (creo que así se llama), y en la historia de América Latina (tengo que leer un libro de eso). 
Me gustaría que de repente me llegara un lapsus momentanus y mi mente se iluminara con la explicación de la suma de dos cubos o con las leyes de los radicales. Eso sería conveniente.

Mañana empieza otra semana. Me olvidé un poco de las tareas y de los maestros, pero ahora volveré a lo mismo. Algunas veces me deprimo pensando en que todo se repite de uno u otra forma. Cuando estaba en secundaria me preocupaba por los exámenes y los trabajos, ahora que estoy en prepa me preocupo por... los exámenes, los trabajos, los maestros, las tareas, la tesis, el servicio, el tiempo, etc etc. ¿Qué he aprendido hasta ahorita basándome en todo lo anterior? Pues lo que ya mencioné: todo se repite de alguna u otra forma, puede que las cosas empeoren o que mejoren, pero son básicamente lo mismo. Mala suerte para mí que van empeorando.

Qué post tan más raro me salió. Deben  perdonarme, pero ésta vez sí tengo una computadora a la mano.

un post a la random

Hay muchas cosas que pasan por mi mente. Trataré de desahogar algunas de ellas.
Conocí a muchas personas que van en mi mismo programa de prepa pero en otras generaciones. La verdad es que tengo pensamientos muy mezclados acerca de ellos. Me entra una sensación rara, difícil de explicar. No sé si a mí me gustaría verme así en un año o si aguante lo suficiente como para que eso pase. No me cayeron mal, lo admito, pero no sé... tampoco es lo que me esperaba que serían. Como que ahora, más que otra veces, me estoy replanteando mi futuro. 
También volvieron los pensamientos de "soy invisible". Esta vez no olvidaron mi nombre, algo que hubiera sido realmente triste, pues pasé 2 días con casi las mismas personas,sin embargo, no sentía que me tomaran mucho en cuenta. No me sentí una parte esencial, me ponía nerviosa cuando me tocaba hacer algo pues no quería regarla y que me echaran la culpa.  Las niñas con las que estuve le hacían mas caso a una amiga mía que a mí, no sé por qué, no sé qué tiene ella que yo no, no sé por qué les caí mal o les daba igual. De todas formas ya acabó, y seguramente cuando nos volvamos a ver en los pasillos de la escuela ellas ni siquiera me volteareán a ver. 
Lo más interesante del fin de semana fue que encontré (por fin) a alguien que me gusta. Eso creo, al menos. Están todas las señales características de situaciones así: no sé su nombre, no puedo dejar de actuar como acosadora, trato de estar lo más cerca que puedo pero nunca le hablo, etc etc... típico. Apuesto a que le hablaré el ultimo de día de clases y descubriré que no era lo que pensaba, pero por ahora... soy feliz soñando con la primera vez que nos hablamos.
Por último puedo decir que aprendí varias cosas, diré algunas de ellas:
Que mi cuerpo tiene un límite con la comida.
Que no sé nada de Harry Potter. Ni de Héroes. Ni de ninguna cosa en la que yo me creía experta.
Que la competencia puede destruir una posible relación.
Que hay personas a las que no les gusta el chocolate.
Que sin tráfico hago 5 minutos de mi casa a la escuela
Que Negrito de Bimbo también hace barritas. Que las barritas están ricas. 
Que los hombres a esta edad son medio inútiles desabrochando bras. Ok, no todos, pero al menos los de mi equipo sí. 
Lo que es "palo palito". 
Y quisiera poner que aprendí algo de matemáticas pero eso no pasó, desafortunadamente.

Ah, y en cuestiones de blog, recibí mi primer comentario. Casi logra que todo lo ser invisible y miserable no importe. Casi.

jueves, 4 de septiembre de 2008

para ponerme de buenas

Esta película marcó mi infancia. Desde ahí empezaba con mis sueños locos, sólo que en vez de soñar con el dominio del mundo y de encontrar a la persona perfecta, soñaba con tener poderes como Matilda. Pensé que era posible, que si de verdad me concentraba y leía mucho lo lograría. Creo que sobra decir que nunca pasó. De todas maneras me encanta la película, en especial esta escena. Me recuerda que uno puede lograr lo que quiera mientras se lo proponga (menos mover objetos con la mente... eso no pasa en la vida real, tristemente para mí) y que la mayoría de las cosas terminan bien. 


yo -siendo yo- nunca aprendo

Esta semana me hicieron dos "numeritos" muy parecidos.
El primero fue por parte de una persona de la quien iba hablar hace como tres días pero que por cuestiones de exámenes ya no pude acabar el post y no tiene caso que lo publique. Como sea, el punto es que el martes cumplí un año de conocer a esa persona y yo -siendo yo, claro- le mandé un mensaje que decía mas o menos así: "hola jeje, hace un año que te conocí y quiero que sepas que fue una de las mejores cosas que me ha pasado, ojalá dure mucho más". Sabía que mi gesto no iba a ser apreciado de la manera en la que yo quería, pero de todas maneras lo hice. Horas más tarde, por el messenger recibí un "gracias por el mensaje, no tenía crédito, adivina qué me pasó hoy?". Y me vino a la mente Navidad, año nuevo y su cumpleaños. 
Al siguiente día tuve una hora y media libre, algo que para mí es mejor que si me dieran $500 (sí, así de feo está mi horario) y pensé en visitar a mi mejor amiga a su escuela. Una vez más yo -siendo yo- planeé cuidadosamente la misión. Sería sorpresa, ya me imaginaba su cara, y aunque estaba sentida con ella y no le había contestado dos veces en el messenger, no podía perder esta oportunidad. Claro, todo salió mal, como siempre. Me dijo algo así como "pues tendría que ser rápido (la visita) porque tengo que entrenar". Vaya... de alguna manera tampoco me sorprendió, como dije, siempre me pasa lo mismo.
Dos personas a las que quiero más de lo que ellas se imaginan, dos personas a las que "les cuesta trabajo demostrar su cariño". No me quejo, sé que lo volveré a hacer, les volveré a hablar como si nada hubiera pasado y todo regresará a la normalidad, finalmente, así soy yo. 

domingo, 31 de agosto de 2008

mi forma preferida de pasar los domingos

Soy rara, eso ya lo sé. Una de las cosas que me hace así es que me encanta pasar los domingos encerrada como vampiro en mi cuarto, con las cortinas cerradas,  sin apagar mi laptop y por supuesto, sin bañarme.
No sé desde cuando vino esta costumbre. Ok, mentira, la verdad es que sí lo sé, pero esa historia toca después. El caso es que desde hace tiempo que me gusta quedarme aquí a oscuras, sin comer nada más que cereal, tomar agua y saliendo sólo para ir al baño. Puedo llamar a todo esto uno de mis placeres culpables, pues sé que está mal, sé que debería convivir con la sociedad, o con mi familia al menos -quienes se enojan porque "me excluyo"- pero a pesar de todo no puedo evitar que me guste, jeje
Muchos me preguntan cómo me puedo entretener tanto en la computadora, o qué hago en mi cuarto.... sí, la mayoría piensa lo peor. La verdad es que hay cantidad de cosas que se pueden hacer en estas condiciones, sobretodo si uno tiene imaginación. No sé, por ejemplo, hoy vi una película, The Jane Austen Book Club, que hace tiempo bajé y no había tenido ni un rato libre para verla. Luego, haciendo honor a mi rareza me puse a leer la sinopsis en Wikipedia, a buscar las críticas en sitios como RottenTomatoes.com, a ver el trailer, escenas... todas esas cosas frikis que nadie hace;  ya que estaba en Wikipedia decidí investigar de otras cosas... artistas, canciones, libros... de todo. Antes estuve estudiando mate hasta que le "entendí" a los benditos problemas. De cuando en cuando bajaba al mundo real (léase mi cocina) y comía un poco de cereal, en estos casos es muy útil, pues no había otra cosa en mi casa.
Lo mejor de estos días es cuando me pongo a pensar. Ok, eso no sonó como yo quería. Lo pondré de otra forma: cuando me aburro de ver series, películas, leer cosas inútiles, enterarme de datos raros ó cualquier otra actividad que parezca estúpida, es cuando me acuesto en mi cama y me pongo a reflexionar sobre mi vida ó a pensar en la vida que me gustaría tener. Aquí es cuando me alejo completamente de la realidad, paso a un mundo donde yo soy quien quiero ser, donde pasa lo que yo quiero que pase; una vez más sé que ésto está mal, pues por experiencia propia les puedo decir que cuando te despiertas de esa realidad alterna todo es muy muy muy malo y decepcionante, pero no me importa, no puedo dejar de hacerlo, simplemente es demasiado entretenido y me llena de razones para seguir adelante. La verdad es que mi vida no es mala, simplemente creo que podría ser mejor, más interesante. Me gustaría pensar en que, por ejemplo, algún día encontraré a la persona "indicada", a la persona que cambiará mi forma de ver la vida, o que algún día seré la mejor en algo, y la gente sabrá mi nombre y no lo olvidará. Esas se podrían llamar mis dos "fantasías" principales, las que se repiten una y otra vez pero en situaciones y con personajes diferentes. 
Lo malo de todo esto es cuando me doy cuenta de que el domingo ya se acabó, de que las cosas que sueño nunca se van a cumplir, de que tengo examen mañana y de que aún me faltan por ver 6 temporadas de Buffy la Cazavampiros. Ahí es cuando vuelve el estrés. Y mis padres preguntan  qué es lo que me pasa...

sábado, 30 de agosto de 2008

¿y si se nos acabó la magia?

Es la frase que pasa por mi mente desde hace unos días. Tiene que ver con mis amigas, con una en especial. Estoy empezando a sospechar que ella ya lo superó, que ya cambió de página y que todas esas cosas que nos dijimos hace poco ya no significan nada. Ahora estoy enojada con ella, con la vida, con mis amigas en general.... pero más con ella. No le quiero hablar porque me duele que se haya ido temprano, que esta vez sólo la haya visto una hora. Me enoja saber que después estaré pidiéndole perdón... como siempre. 
Mi humor en estos momentos no está bien. Pienso en el examen de mate,  y cuando me olvido de eso es porque estoy pensando en el viernes... qué viernes tan más asqueroso. Agreguémosle que mi familia es un tanto disfuncional, así que el 90% del tiempo que pasamos juntos nos estamos peleando. Y otra vez el examen de mate.
Lo más irónico del asunto es que hoy me saludó una persona por el messenger y me preguntó que cómo me iba. Por alguna razón le dije: "pues...  soy feliz".
No sé, supongo que a pesar de todo lo soy.

viernes, 29 de agosto de 2008

Oh decepción

Moraleja del día de hoy: cuando esperas algo con tantas ansias, al final no termina siendo lo que creías que iba a ser. En otras palabras... puede que ya no sea lo mismo, y que esté llegando el momento en el que ya no nos importa lo que perdimos. 

jueves, 28 de agosto de 2008

gracias a Dios (mañana) es viernes

Sip, mañana es viernes. Hace apenas un mes o dos me pasaba los viernes sentada en la computadora jugando, leyendo, viendo películas, series... en otras palabras no tenía vida social... a pesar de que tenía amigas. Sin embargo, ahora me estoy percatando de que justamente después de que salgo de la secundaria es cuando empiezo a salir y disfrutar la vida. Lo más chistoso es que aún no he salido con mis amigas de la prepa, sino  con las de secundaria. Mis mejores amigas. Mi bolita. 
Y es  aquí cuando vuelve la frase de "uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde".  No es que no nos quisiéramos antes, o no se nos antojara salir todas juntas, sino que somos siete, lo que significa que son muchos horarios que acoplar, ysomos personas muy atareadas,  sin tiempo para la diversión -supuestamente. Pero lo más irónico del asunto es que ahora todas "logramos" hacer un espacio en nuestras "ocupadas" agendas para dedicarle una tarde entera a nuestras amigas. Desde las dos ó tres de la tarde hasta morir, como decimos. No, no es coincidencia que justo ahora nuestras vidas se hayan tranquilizado repentinamente y tengamos todo el tiempo del mundo para reunirnos. He aquí mi punto: es ahora cuando nos damos cuenta de cuánta falta nos hacemos, cuando recordamos con nostalgia todos esos momentos de risas y de estupidez, que tomábamos por  sentado. Hasta las peleas me causan cierta sensación de tristeza, pues me doy cuenta de cuánto me hacen falta; extraño no hablarle a mi mejor amiga en 2 meses, pues hacía que cada día  fuera un reto, o también extraño cuando me daban mis arranques de ira y me iba al baño con las seis siguiéndome y tratando de aclarar las cosas. 
Me puse a pensar en todo esto cuando en clase de inglés leí un poema que hablaba precisamente de cómo cuando tienes algo no te das cuenta de lo  mucho que vale hasta que se va y te quedas lleno de nostalgia y lamento. 
A pesar de todo, lo que me hace seguir es pensar que las voy a seguir viendo aunque sea por 5 horas, y seré feliz, seré más feliz que en cualquier otro momento de la semana. Así que no me preocupo, porque ese momento está a punto de llegar pues... mañana es viernes. Mañana las vuelvo a ver. Mañana tengo una segunda oportunidad de aprovechar lo que tengo antes de que se convierta en algo "que tuve". 

miércoles, 27 de agosto de 2008

Un día nefasto

Puedo describir este día con dos palabras: del carajo. Ok, la verdad es que no sé si se pueda describir con esas palabras porque no son adjetivos... pero la verdad no me importa, si de algo ya no quiero saber hoy es de reglas gramaticales pues me recuerdan a la escuela, y esto, obviamente me lleva a pensar en lo nefasto que fue el día ( paso de 7:00am  a 4:00pm ahí metida).
 Va mi historia: primero tuve un examen de química (cabe mencionar que la maestra es mi ex-suegra y me conoce desde que... bueno, pues desde que tenía novios, para que se den una idea jeje) en el que me fue mal. Sólo mal. Después me tocó mate y... examen, por supuesto. En este me fue... peor, por ponerlo sutilmente. Dos horas después me tocó historia y tuve el gusto de conocer a los exámenes de prepa: 5 preguntas abiertas. Hermoso. Descubrí que una persona como yo, que en su vida había tenido una clase decente de historia, no se lleva muy bien con los exámenes de  prepa, y digamos que no hubo mucha química entre el examen y yo así que nuestra relación no va a prosperar.  Creo que no hace falta decir que probablemente voy a reprobar 
Hoy más que nunca me pregunté ¿por qué demonios me metí a este sistema?. La escuela es la escuela, si vas a llegar a ser alguien en la vida entonces lo serás, y si estás destinado a ser un oficinista cliente de McDonald's pues también lo serás. La verdad es que ya no sé de qué depende que termines de alguna u otra forma. Estoy empezando a preguntarme si todo esto vale la pena.
Por otra parte me enteré de muchas cosas de la prepa que me podrían resultar útiles algún día. Y les contaré si algún día las pongo en práctica.

Hasta entonces, seguiré buscando la perfección o caeré dormida en el intento.

martes, 26 de agosto de 2008

que olviden mi nombre

Hay algo que no soporto en esta vida: que olviden mi nombre. Me hace sentir tan invisible, tan insignificante, como que no soy "recordable".
Hay una palabra que me viene a la mente cuando pienso en esto, una que decía mucho Simon Cowell en American Idol la temporada pasada: "Forgettable" (imaginen el acento inglés).
Desde que empecé la prepa he tratado de siempre hacer algo para que la gente me recuerde. Ya sea que adopte mi postura de niña odiosa y que cuando la gente piense en las personas que odia le venga mi nombre a la cabeza inmediatamente, o ser la más buena onda y tratar de que me recuerden como la chica cool que conocieron. Normalmente pasa la segunda opción, pues soy demasiado tímida para hacerla de mala copa jeje.
Sé que todo esto suena medio mal, a "quiero resaltar a costa de lo que sea", y tal vez sea así... pero creo que desde el principio esa ha sido mi naturaleza, con algunas deficiencias, claro, porque hasta el momento hay muchas personas que no recuerdan mi nombre.
En fin, que lo que me ha puesto ha reflexionar todo esto es que yo tengo una memoria extraña y recuerdo cosas que no vienen al caso, como nombres de personas con las que en la vida he intercambiado palabra alguna, y entonces me pregunto... ¿a alguien le pasará eso conmigo? En el fondo sé que no, pero me gusta hacerme ilusiones con que la pelirroja que veo todos los días en el pasillo sabe como me llamo, o al menos que me senté detrás de ella el primer día de clases.
Que triste.

lunes, 25 de agosto de 2008

Ese tipo de personas

Tengo varias amigas, entre ellas están con las que "me llevo", con las que no tanto, con las que sólo me río como loca y a las que les confío mis más profundos secretos. A todas ellas las llamo mis mejores amigas, pero hay una en especial que ostenta el título de "Mejor Amiga" en mi lista, LA "Mejor Amiga".
Nuestra relación es, o era complicada. Estuvimos juntas por 3 años y yo me encariñé de una manera inexplicable con ella. Los fines de semana la extrañaba; aunque sabía que no le gustaba hablar cuando se deprimía -lo cual, hasta la fecha, sucede muy seguido- ahí iba o a pasar el rato a su lado. Podría decir que esto no me había pasado con ninguna otra persona. Ella, sin embargo, tiene dificultades para demostrar sus sentimientos, por ponerlo de una forma elegante. Tal vez era sólo yo, pero sentía que ella no apreciaba nuestra amistad como yo lo hacía. En fin, que se nos acabó la secundaria y con ello también se terminaron las horas que pasábamos juntas en la escuela. Yo en verdad me deprimí muchísimo, pues por cosas del destino (que yo me sigo repitiendo que las cosas pasan por una razón, la cual no me cansaré de esperar) tuvimos que tomar caminos diferentes. En una carta le dije todo lo que sentía, o intenté hacerlo, pues, precisamente mi punto es que ella es ese tipo de personas a las que uno no les puede expresar sus sentimientos más profundos, ni en carta, ni en persona, nunca será suficiente lo que le digas, siempre sentirás que faltó algo. La carta me quedó bien, lo admito y después traté de decirle en persona que la iba a extrañar como no tenía una idea, que era la persona a la que más quería en este mundo, más que a una hermana; que no me imaginaba las horas sin ella y que los días se me harían largos pensando en el momento en que nos volveríamos a ver. Vaya corte de inspiración. No pude ni siquiera articular una palabra de lo anterior porque me sorprendió con un abrazo. EL abrazo. El mejor abrazo que me han dado en toda mi vida. En ese momento olvidé si en tres años no me dio la más mínima muestra de cariño, y olvidé todos esos pensamientos de que no me quería ni me apreciaba. Ese abrazo significó todo para mí. Me quitó las palabras de la boca y me dijo que me iba a extrañar, que si por alguien lloraba era por mí.
Han pasado 2 meses desde entonces y ahora me atrevo a decir que la separación puede que haya sido lo mejor. Todos los días me dice que me quiere y que me extraña... o bueno, tal vez no todos, pero entiendo el punto. Supongo que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
El viernes le dije mi secreto y una vez más las palabras no salieron. Le quería decir que tenía miedo de que se enterara y por eso se alejara de mí, que me perdonara por ser tan cobarde y estarle mintiendo todo este tiempo. Ella sólo me dijo que estaba bien. Sonará muy seco, pero sé que no pudo haber habido mejores palabras que esas, pues la conozco demasiado. Aún tengo esa "espinita" de decirle todo lo anterior, pero sé que lo más probable es que ese día no llegue, pues al fin y al cabo... ella es "ese tipo de personas".

domingo, 24 de agosto de 2008

mis pulseras

Hay algo que amo en este momento: mis pulseras. 
La verdad es que nunca he... o había sido de las que se pone muchas cosas encima como pulseras, aretes, collares, cosas en el pelo, pues finalmente... soy yo: la amiga poco femenina, que no le gusta arreglarse etc etc... Sin embargo, cuando viajé a Canadá descubrí una tienda donde vendían todo lo anterior y por alguna razón empecé a pasar por lo menos media hora metida ahí todos los días viendo qué había  de nuevo -no que cambiaran de mercancía todos los días, pero vamos. Un día vi una colección que me llamó mucho la atención. Se trataba de algo así como la "línea ecológica/hippie" (nunca entendí bien cuál de las dos era) de pulseras, aretes, anillos etc. Encontré la pulsera que iba con mi collar que nos regaló una amiga, a mí y a todas las de nuestra "bolita", y me la hubiera comprado, pero no me quedaba. Mala suerte. Bueno, para no hacer el cuento largo, lo que más me llamó la atención fue un conjunto de pulseras que más parecían unas cuerdas de colores puestas juntas y me enamoré completamente de ellas. Decidí comprarme primero las azules (vienen en distintas tonalidades, como decoloradas) y me las puse en mi mano derecha. Entonces noté que algo faltaba... y es que mi mano izquierda se sentía muy desnuda así que fui una vez más y esta vez compré unas de colores... medio bandera gay jeje. Total que ahora ya se decoloraron más y ya no parece bandera gay (triste para mí) si no colores hippies
Lo que más me gusta es que a la gente le llame la atención, me gusta que me pregunten en dónde las compré o qué significan, porque de hecho sí tienen un significado. En la secundaria no nos dejaban llevar más de una pulsera en cada mano, y la verdad es que a mí nunca me llamó la atención pues, repito, no me gustaba ponerme cosas encima. Se podría decir que comprármelas fue un "acto de rebelión post-secundaria" y significan una nueva etapa, una nueva yo. Suena muy cliché, yo lo sé, pero es así como lo veo, es así como veo todo este nuevo cambio. 
En fin, que... amo mis pulseras, aunque se tarden 5 horas en secar después de que me baño. 

me he inspirado

Bueno, pues he descubierto que soy malísima para escribir. A partir de hoy borraré todas las entradas anteriores debido a que a) habrá evidencias de mi obsesión por JP -que tiempos aquellos...- y b) quiero empezar desde cero, hacer un blog que de verdad valga la pena. Y hablando en serio...
¿A qué se debe todo esto? Pues bien, he entrado a la prepa lo que para muchos -incluyéndome- significa una nueva etapa, nueva vida. Mi maestra de Español tiene un blog y nos prometió que al final del semestre seremos todos unos García Márquez. Ok, exagero. Pero sí dio su palabra de que terminaremos escribiendo muy bien. Así que he ahí uno de los principales motivos de esta renovación: quiero ver cómo prospero literariamente. 
Otra de las razones es que quiero hacer un blog que sea leído por más de 2 personas. Es triste, yo lo sé, pero es la realidad. 
Así que a partir de ahora, será borrón y cuenta nueva. No más faltas de ortografía ni lenguaje de messenger. O al menos eso trataré.