sábado, 25 de octubre de 2008

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Otra vez yo. Ahora te vengo a decir que me acabo de dar cuenta de algo: No, no es que esté enojada contigo porque ya no me haces caso, ya estoy acostumbrada a eso. No, la verdad es que estoy enojada porque sé que no me haces caso Y eres feliz, no me necesitas. A diferencia de mí, tú tienes muchas personas más con quien contar en los tiempo difíciles (y te parecen pocas...), mientras que yo sólo te tengo -o te tenía- a ti. Tú eras "mi persona", por citar  a los doctores. 
Me da gusto que seas feliz, porque cuando te deprimes a mi me duele más de lo que te imaginas, pero seré honesta... no me gusta que seas feliz sin mí, porque significa que realmente nuestra amistad... no fue nada especial como yo creía. 

jueves, 23 de octubre de 2008

Confesiones

Anoche soñé contigo. Te confieso que ya te estaba olvidando, y me apeno de eso. Confieso también que te tengo un poco de rencor, de coraje,  pues creí que ibas a intentarlo un poquito más. No, ¿a quién engaño? Nunca me he podido o podré enojarme contigo. No, tú eres una de esas personas, no puedo tenerte rencor... tal vez celos, pero esa es otra historia. En fin... el sueño, claro. En él aparecías tú, me hablabas como siempre, como me solías hablar. Hablábamos de cosas tuyas, para variar, pero también mías, cosas que he querido platicarte desde hace mucho. Reías y comías pizza de Costco, todo tan... normal. Desperté y a media mañana recordé el sueño, a partir de ahí las ganas de verte volvieron (sí... ya se habían ido); no he podido quitármelas, en caso de que quieras saber. Sé que te preguntaré qué vas a hacer el viernes, de una manera muy indirecta, tú me dirás que tienes algo que hacer, entrenamiento de seguro, y yo mentiré y diré que también estoy ocupada. Después me deprimiré y me "enojaré" contigo, silenciosamente claro, y luego te olvidaré por dos semanas y 4 días, hasta que vuelva a oír una canción, vea un partido de bádminton,  a tu prima, o... sueñe contigo. ¿Te confieso algo? Sí, algo más: te sigo extrañando, aunque sepa que tú ya no lo haces. 

sábado, 18 de octubre de 2008

Amo los musicales

Hace como dos días le dije a mi amiga, muy convencida, "creo que soy adicta a los musicales". Ella respondió "¿osea que yo me di cuenta primero?" Jeje, dos meses y ya me conoce igual de bien que mis mejores amigas. Bueno, los musicales, claro. Desde que el "amor" tocó a mi puerta me volví total y completamente cursi. En esas épocas empezaron a exhibir aquí en México Across the Universe. Como ya había visto el trailer me emocioné muchísimo, y llevé a todas mis amigas a verla. Pensé que la iban a odiar, porque la música de los Beatles... digamos que no es su estilo, pero ¡oh sorpresa... les gustó mucho! Y bueno, a mí me encantó. Compré el disco y todo.
Gracias a otra.... "amiga" (llamémosla así), me enteré de RENT. Admito que la renté por dos razones: me la había recomendado ella y era una forma de rebelión... yo me entiendo. Total que hice todos los arreglos para verla solita una noche, con palomitas y todo. La historia se repitió... me encantó, bajé todas las canciones y me traumé con ella por 1 mes. Luego una amiga me la regaló en mi cumpleaños y casi la beso, lo juro. 
Otra noche se me ocurrió ver Moulin Rouge. Y sí, adivinaron, me enamoré de ella. Bueno, no estuvo tan extremo como con las dos anteriores, pero también tuve mi "fase", por llamarlo así. 
Luego incursioné en el mundo del teatro con El Rey León. Qué musical, en serio. Salí fascinada, compré un poster de $80 pesos, bajé algunas canciones y hablé de ella como loca durante 1 semana. Esta vez me ganó mi hermana, ella sigue traumada
El verano que pasó fui a Canadá, y por poco voy a Nueva York. Era mi sueño: ir a Broadway, ver las últimas funciones de RENT, ver Wicked en vivo y en directo, en fin... me la pude haber vivido ahí. La vida es cruel y lo anterior no pasó, pero tuve mi premio de consolación cuando mis tías me llevaron a ver We Will Rock You. Veamos, yo amo a Queen, y también amo los musicales... creo que éste se explica por sí sola.  Cuando salí me compré una playera y fui feliz. 
Mi último descubrimiento, gracias a mi enajenación con las series, es Spring Awakening. Lo que sé de ella es que el libro en el que está basado fue prohibido en algunas partes, que está medio porno, pues se trata del despertar sexual de unos adolescentes reprimidos y que hay una canción que se llama "Totally Fucked". Sí, lo sé, no son cosas que una niña inocente como yo debería de ver, pero me atrae lo prohibido (sarcasmo). 
Bueno, en fin... me encantan los musicales, sobre todo los cursis que te hacen llorar, pero mi pregunta ahora es... ¿cuenta como placer culpable?

Como película

La otra vez estaba pensando: "qué padre vivir tu prepa de película... que todo mundo te conozca, ser la estrella de algún equipo.... en fin, disfrutarla al máximo". Tengo una amiga que supuestamente está viviendo todo lo anterior. Me manda correos contándome lo geniales que son su amigos, que está enamorada, que el relajo está a lo máximo... todas esas cosas que no he conocido nunca. No estoy diciendo que así sea infeliz, simplemente nunca me ha pasado. 
Empecé a reflexionar de todo esto hace como una semana, cuando observaba a los equipos representativos entrenar en el gimnasio.  Me acordé de cuando le dije a mi entrenador de basket que quería que me prepara durante mi último año en secundaria para que cuando llegara a la prepa pudiera entrar al equipo. El basket en mi escuela se cerró dos meses después... y en consecuencia dejé de jugar basket durante un año y cacho. Después llegó todo el rollo de la beca y mis ganas de superarme blah blah, así que antes de entrar a clases me resigné a que mi vida se iba a concentrar en una cosa: los estudios. Y bueno, creo que así ha sido hasta ahora: estudiar, hacer tarea e ir a fútbol rápido de vez en cuando. No me molesta, repito, pero... ¿algunas veces me dan ganas de que esto fuera diferente? Claro. Algunas veces me gustaría conocer a más gente, pero sé que no va a pasar. Algunas veces me dan ganas de salir con mis amigos pero sé que ellos están igual de ocupados que yo. Algunas veces me vuelven a dar ganas de entrar a basket pero, esperen... eso tal vez sí pueda pasar. Ayer fue un día de película, lo juro. Después de las 3 de la tarde ya nada me pudo poner de malas. Pensé que sólo pasaba en las películas, pero no, también ocurren estas cosas en la vida real. 
No me gusta dar las cosas por sentado, así que estoy haciéndome a la idea de que el mundo es cruel y algo me va a impedir esta felicidad, pero muy en el fondo sonrío, y salto de la emoción, hago planes y me preocupo por el futuro. Será bueno mientras dure. 

domingo, 5 de octubre de 2008

El post que me hizo llorar

Acabo de aprender que las muestras de afecto que tanto anhelo en mi vida pueden venir de las personas que menos espero. Tal vez no sean las más importantes, o al menos eso creo en este momento y resulta que en algunos años me doy cuenta de que estaba muy equivocada, pero no dejan de ser emotivas. Alguien me dedicó un post... lo leí y lloré. Pensé que para esta persona yo era una mas... una alumna cualquiera, pero después de leer lo que escribió empiezo a pensar que tal vez esto no es cierto... tal vez de verdad le importo. El tiempo lo dirá... al fin y al cabo me quedan 2 años y medio con la niña fonema.