sábado, 28 de febrero de 2009

I never did get along with myself...

No creí que fuera posible... pero lo hice. Me salí de una clase. Bueno, más bien me dejaron salir, pero de todas formas cuenta je je
No sé si cuando uno está deprimido emana cierta onda oscura de depresión que le llega a todos los demás y automáticamente les hace a)preguntar ¿qué te pasa?, b) mirarte con compasión, c) preguntarte si estás bien. Si se da el caso "a", normalmente digo el clásico "nada" con tono de "todo". Y me voy. Si se da el caso "b", respondo que sí, que sólo no dormí, o alguna tontería parecida. Ahora, para los que siguen insistiendo durante dos días seguidos y están a punto de llamar al psicólogo, les termino diciendo la verdad. 
Primero que nada, que "es por alguien, bueno, más bien por la situación, pero todo empieza con alguien". Luego me preguntan si lo conocen, si va en la escuela, si alguna vez lo han visto. Yo, por supuesto, respondo que no a todo. Después vamos a la parte de preguntar qué me hizo, qué pudo haber sido tan malo para que me pusiera así. Yo digo que... esa persona no hizo nada, absolutamente nada, y nunca lo va a hacer, simplemente me dijeron una verdad, y la verdad no me gusta. ¿Quién te la dijo? ¿Él? No, otra persona... una amiga suya. ¿Es muy feo? No, te digo, simplemente es la verdad, nadie tiene la culpa más que yo. Y luego empieza la parte de echarle la culpa al "susodicho", a la amiga, a mis padres, a la escuela, etc. Todos menos a mí. Piensan que puedes llegar a creerte eso y sentirte mejor. 
Todo eso se repitió completito hasta ayer. Sin embargo, el jueves pasó algo que hizo que la última parte del diálogo cambiara. Ahora sí tengo a quién echarle la culpa, con quién estar enojada... y tampoco se siente mejor, pero supongo que mi historia ya no suena tan patética.

jueves, 26 de febrero de 2009

llorar

Dicen que llorar es bueno. Pues lo intento, y sólo sale una lágrima.
Nunca me habían dado ganas de llorar por alguien, me refiero en el sentido amoroso, pero ayer cuando me bajaron de mi nube no pude evitar las ganas de salir del salón y tirarme en el piso a llorar. Luego hoy me volvieron a recordar la noticia: "Olvídalo, de verdad te lo digo, no va a pasar". Arg, odio a la gente directa. Y otra vez quise salir corriendo y derramar unas cuantas lágrimas. Pero en vez de eso, sólo me dirigí a mi clase, al entrar azoté mi mochila, pateé una silla y me asomé a ver a la fuente. Entonces recordé la promesa que hice ayer, y muy a la fuerza, me metí la idea de que olvidarla es lo más sano. Es mejor reparar el techo cuando sólo se filtran algunas gotas que cuando ya se están cayendo los pedazos.
Sí bueno, díganle eso a alguien sin sentimientos o con cerebro. Yo no soy ninguna de esas personas.

miércoles, 25 de febrero de 2009

odio hacer listas pero...

No me gusta la palabra "odiar", pero hay veces en que es inevitable usarla.

Odio estar tan sumergida en mi mundo que pierdo la noción de la realidad.
Odio que me traigan a la realidad tan bruscamente.
Odio la sensación de estar en la realidad por primera vez en mucho, mucho tiempo.
Odio no poder corresponder amores y lastimar a la gente.
Odio a los amores no correspondidos.
Odio no poder dejar de verte. 
Odio tu sonrisa, odio tu voz, tu forma de explicar, tus tres perforaciones, tu nombre...
Pero sobre todas las cosas, ODIO estar pensando  en ti. 

lunes, 23 de febrero de 2009

carro fue caro fuente... y demás (random y más random)

Hacer un análisis literario amateur con miles de cosas en la cabeza no es fácil.

Son las 12 de la noche y acabo de terminar, pero sé que aún me queda una larga noche pensando en personas, en palabras, en nombres, en caras, en descripciones...
 
De verdad que no sé en qué punto de mi vida las cosas se volvieron tan complicadas. Y oigo una vocecilla por ahí que dice "sí, se llama adolescencia". Supongo que tiene razón. Al menos sé que se acaba algún día.

Confusión, oh querida compañera. Lo peor del caso es que llegas en situaciones estúpidas, en las que no deberías llegar. No te mandé la invitación, no es personal pero quedas mejor en otros momentos. 

Todo era más bonito en mi imaginación. El cariño amor atracción o como lo quieran llamar... no es lindo. Al menos no en este momento. 

domingo, 22 de febrero de 2009

Zongolica II

Ya dije que no me considero una persona sociable. Soy tímida, retraída e imagino cosas.
Sin embargo parece ser que en Veracruz hay algo así como un centro de gravedad extraño, hoyo negro o brujería shaman que logra que me pase lo contrario. Resulta que me acoplé bastante bien, me salió mi lado extrovertido que sólo se digna a aparecer con personas que he conocido por muchos, muchos años. Ah! Y lo mejor fue que no morí de bronconeumonía... no ahí, al menos.
Confesaré que eso del altruismo no se me da, y no era mi principal motivo para ir al viaje, pero una vez que llegué y vi a las comunidades, las cosas cambiaron totalmente. Sí, claro, hubo algunas cosas que no me gustaron, pero son parte de mi reto personal de solucionarlas. Quiero seguir, quiero participar, quiero hacer una diferencia. No me importa si suena a ensayo para Ética, o si me critican por ir y que no me den horas, el sentimiento de satisfacción lo vale.

Por el lado social puedo decir algunas cosas: descubrí ciertos secretos, descubrieron MIS secretos, reí demasiado, jugué cartas, admití por primera vez que me gusta escribir -no sin antes admitir (por décima ocasión) que no se me da muy bien. Ah, y reconfirmé que me encariño muy rápido con la gente. Pero esa es otra historia que aún tengo que meditar.
En resumen, fue un fin de semana excelente. Lo único malo es que es hora de volver a la realidad, y esa nunca es tan bonita. Lo digo por experiencia

viernes, 20 de febrero de 2009

Zongolica!

"Te voy a pedir que no salgas, porque si lo haces te puede dar una bronconeumonía y no queremos que pase eso, ¿verdad?" Cómo odio a los doctores.
Ah, pero no, la esperanza es lo que muere al último, y mi pequeña menticita aún cree que los milagros existen, aún cree que va a aparecer. 
Así que supuestamente no puedo salir ó moriré, pero voy a ir a la selva/sierra de no sé donde, con lluvia, cambios de temperatura y todo de lo que me debo de alejar. 
De verdad sólo ruego que no me desmaye a la mitad del camino. 

sábado, 14 de febrero de 2009

Viernes 13

Los viernes treces en mi familia son de buena suerte. Supuestamente. 
La historia comienza en los inicios de TV Azteca, cuando era Canal 13, y en donde un día, el jefe de información se fijó en una reportera a la que apodaban "Gaviota" y usaba faldas cortas casi todos los días. Pasó el tiempo y eventualmente la historia llegó a una caja de Aurrera en donde el jefe de información le propuso matrimonio a la reportera de las faldas cortas. Casualmente, unos días antes habían visto la casa perfecta, en un condominio pequeño y lleno de parejas recién casadas. La última casa que quedaba era, naturalmente, la 13-A. Luego se casaron, primero por lo civil, en la casa de mis abuelos -la casa 13 hasta la fecha- y luego por la iglesia, un 26 de Marzo (dividamos entre dos...). 
Es bastante tonto ahora que lo pienso, pero no me van a decir que no es una bonita historia. Pero bueno, el punto es que según mis padres el 13 es el número de la suerte, airgo.. los viernes 13 son lo mejor que puede haber en el año. Y yo les creo.
El único problema es que, al ser la única rara de mi familia parece que estos días tienen un efecto raro en mi vida: o son excelentes días, o son malísimos. Sin embargo, el día de ayer no se en qué categoría pueda caer. Analicemos un poco.
Se celebró el 14 de febrero en mi escuela, y yo cumplí mi promesa de no hacer nada. Vi a las personas que quería ver, no me encontré a la que no me quería encontrar (ahora pienso que me estaba evitando). Compré un Frappuchino, corrí para sacar mis cosas pero llegué a tiempo al camión. Luego rentamos una película y empezamos a buscar fiestas. Patético lo sé. Más patético fue que todo iba bien, nuestra suerte había sido la mejor, hasta que las estúpidas compañías de teléfono entraron y nos impidieron comunicarnos con el anfitrión de la fiesta. No llegamos porque nos faltó un número. Regresamos a la casa y comí pizza, me recogieron y me fui a dormir.
Supongo que hoy el viernes 13 no hizo efecto, ni para bien ni para mal. Quería que fuera un día como cualquier otro, parece ser que por fin me están dando lo que quiero. 

lunes, 9 de febrero de 2009

Metas de la semana

No suelo hacer esto, pero la semana lo amerita.
Meta No. 1: No arrancarme ni una sola uña. Es un mal hábito que tengo, no me las como, me las arranco. Pero ahora decidí que mi vida es aburrida y necesita retos. Así que pensé, ¿qué mejor y más difícil reto que dejar ese vicio tan nocivo? Pues bueno, aquí lo tienen. 
Meta No. 2: (la meta ñoña) Salir bien en los exámenes. Clásico, pero necesario.
Meta No. 3: Estoy enferma, así que el objetivo es salir de la enfermedad sin ninguna medicina. Y créanme, no es fácil. No cuando tienes a una madre que como segunda carrera debió haber tomado medicina o brujería o algo que tenga que ver con enfermedades y sus curas. Así que tal vez la parte más difícil de todo sea disimular los síntomas en frente de ella. 
Meta No. 4: Mi protesta contra el 14 de febrero. No voy a dar nada, no voy a felicitar a nadie, no mandaré mensajes... en pocas palabras, pretenderé que es otro día más. Mi razón principal es que estoy harta de la globalización y del abuso de mercadotecnia que se le da a una fecha que sí, es bonita y todo, pero está sumamente sobrevalorada.
Así que ahí están, mi objetivos de la semana. No se preocupen, no se volverá  costumbre. 

jueves, 5 de febrero de 2009

Modo Disney: On

Hacía mucho que no me sentía tan odiada. Ok, exagero, pero de verdad hacía mucho que alguien no pedía que le repitiera mi nombre. "No me importa. Siento feo, pero realmente no me importa" fue lo que le dije a una amiga. Y es la verdad, creo que ya pasé la etapa en la que me preocupo por ese tipo de cosas y mejor me concentro en lo que es verdaderamente importante. 
También hacía mucho que no me doblaba un dedo jugando basket. No es una sensación linda, pero de cierta forma tampoco me molesta (siempre y cuando no lo estire), trato de hacer mis actividades normalmente. La férula me gusta, aunque la tenga que mover el resto de mis dedos extrañanamente para poder comer.  
Por último diré que hacía mucho que el día no brillaba tanto. Hoy recordé por primera vez en muchísimo tiempo que la esperanza es lo que muere al último, y que a veces, por descabellados que sean, los sueños pueden volverse realidad. Bueno, una parte, al menos. 
Modo Disney: Off

lunes, 2 de febrero de 2009

Dos palabras y un verbo

Pregunta: ¿es posible que alguien ame a otra persona en menos de dos semanas?
Respuesta de mi amiga: NO.

Si hay algo que odio a esta edad es que digan "Te Amo" al mes de ser pareja. No lo soporto. Y no es por otra cosa sino porque para mí el verbo "amar" es el más poderoso, y como dije en un ensayo de la escuela, uno respeta al poder. Nunca he dicho esas dos palabras, ni he usado el verbo con nadie (es decir, verdaderamente con "ese" sentido), y creo que tal vez nunca las diré. Bueno, pero ese ya fue otro post. Aquí mi punto es que el hecho de que alguien diga "te amo" sólo por decirlo, o por lucirse frente a sus amigos, o por querer arder a su ex, me cae en la punta del hígado. 
No sé si sea cierto, pero si lo es, la verdad es que no me importa. La razón por la que me enojo es por lo que ya expliqué: un "te amo" no es cualquier cosa, y no se debe ser usado sin de verdad sentirlo.