martes, 30 de septiembre de 2008

Las mentiras

Odio mentir, y sin embargo es algo que hago todos los días. Miento sobre muchas cosas, de hecho, podría decir que toda mi vida es una mentira. Suena muy dramático pero es la verdad. De cierta forma ya me había acostumbrado a vivir así, pues "es sólo un pequeño detalle... una mentir blanca", me repito. Antier tuve que mentir sobre otra cosa acerca de mí, y admito que nunca me había sentido tan mal en mi vida. No fue intencional, fue mi primer impulso, y tal vez lo que más me molesta de todo esto es la razón por la que he mentido, ésta y otras veces: tengo miedo a no ser aceptada. Se me hace tan estúpida e ignorante la sociedad en la que vivimos, donde tratan diferente a las personas por no pensar igual, por ser diferentes. Ok, lo de la discriminación y racismo todavía lo paso (es un decir), pues ya estoy acostumbrada -a qué cosas hemos llegado-, pero en serio ¿que aquellos que son tratados diferente por una u otra razón, a su vez... discriminen a los demás? Me explico: antier tuve que mentir acerca de la escuela en la que estudio. Me ha pasado, sólo abro la boca, digo la verdad, y lo siguiente que sé es que me dicen "pinche riquita esa..."

jueves, 25 de septiembre de 2008

De por qué me siento vieja

Mi maestra lo comentó, pero yo sinceramente pensé que era broma... vaya que soy ilusa. 
Hoy navegando por Amazon (soy nueva en esto de las compras por internet así que apenas estoy descubriendo todas sus cualidades) llegué a esta página.
Sí, efectivamente, ahí puedes ordenar tu despensa por internet. Esto me recordó a un correo que leí hace poco, para personas que nacimos entre 1989 y 1994. El correo hacía afirmaciones como "para ti siempre hubo 150 pokemons" o "te levantabas en las mañanas a ver a Chabelo". Ese día en verdad me sentí muy vieja, me di cuenta de que soy parte de una generación que... bueno, ¡pues que ya es pasada! Me cayó el veinte de que mi hermana está más modernizada que yo... que para ella los Power Rangers más antiguos son los Galaxia Perdida, que ella nació con juegos en CD y yo todavía usé miles de disquettes, cuando  el mejor juego de la época era el de las tortuguitas y Paint era lo máximo. La nueva generación es la que en el futuro va a estar acostumbrada a comprar la despensa en walmart.com  (no quiero saber si eso existe),  la que no va a saber qué demonios es un CD o que preguntará si esas cosas son "parecidas al primer i-pod que salió... el que todavía ocupaba casi toda tu mano". 
Recuerdo cuando veía "El Quinto Elemento" con mi papá y pensaba que ese futuro era muy lejano. Recuerdo que alguna vez comenté: "Ay si... y hasta crees que algún día se va a poder pedir el 'súper' por computadora... jajaja". Supongo que estaba bastante equivocada....

martes, 23 de septiembre de 2008

Los pequeños detalles

Fue una semana gris, es todo lo que puedo decir.  Ayer, en el inicio de una nueva semana, todo parecía volver a la normalidad, todo volvía a ser feliz. Y entonces volví a pensar: "tarea de mate, examen de química, el libro, el ensayo..." Demasiadas preocupaciones. 
Sin embargo existe una cura para todo mal (cosa que acabo de leer en un cuento) y la cura, me sigo recordando, está ahí en mi celular, guardado en bandeja de entrada. Es increíble cómo unas 5 palabras logran que uno se levante en lunes a las 5:30 de la mañana. Así que ahora cada vez que pienso en toda la mierda  que me preocupa, saco mi celular y veo el mensaje, y después recuerdo la conversación de el domingo, un tipo de conversación de esas que hacía mucho tiempo que no tenía (y debo decirlo: que extrañaba).  Todo vuelve poco a poco a la normalidad, aunque pase por mis baches y de momento me ponga a pensar otra vez. 


domingo, 14 de septiembre de 2008

La otra vez escuché esta canción en la radio. Mi mamá dijo "qué bonita canción" y le subió, yo contesté "es de acosador, no se qué tiene de bonita". Ella se indignó y me empezó a dar un chorro de argumentos acerca del amor y de lo que el tipo que canta quiere transmitir, bla bla...
Admito que la canción es muy linda, me gusta mucho, pero viéndolo desde un punto de vista objetivo: every move you make... every step you take... I'll be watching you, ¿no suena ni tantito a acoso? 

sábado, 13 de septiembre de 2008

One day at a time

Me dijeron que aceptar que eres débil te hace fuerte. Bueno, pues entonces admito que soy una inepta a comparación de todos los de mi programa. ¿Soy más lista?
Últimamente me he puesto a pensar que no merezco estar ahí. Ayer escuché decir a una compañera "es que él es un niño prodigio", y el día anterior un tipo preguntó si una tarjeta nosequé era lo mismo que una tarjeta bot... o algo así. Me cayó el veinte de que yo debería saber eso, de que ya es hora de que vaya aprendiendo para qué sirve esa tarjeta o al menos cómo se llama, pues da la casualidad que el amigo que hizo dicha mención y yo perseguimos la misma carrera.
Ayer le dije a mi mamá que ya no sé qué voy a estudiar, que estoy considerando otras opciones. Lo que ella me respondió está lleno de sabiduría: llevo un mes y medio en la prepa, me quedan 3 años más para preocuparme de eso, y si no sé nada pues... no importa, finalmente para eso voy a aprender. "Deja de vivir en el futuro" me dijo, y yo no pude estar más de acuerdo.
Este fin vuelve a ser un claro ejemplo: en vez de preocuparme por cuántas páginas voy a leer por día debería de estar leyendo el libro; en vez de preocuparme por cómo voy a terminar el ensayo debería acabar de hacer mis notas primero; en vez de estar pensando en el examen que nos van a hacer dentro de 3 años y que definirá el futuro de nuestras vidas, debería empezar a estudiar para el segundo parcial que es la próxima semana.
Ése ha sido mi problema toda la vida. No disfruto el momento, y cuando menos me lo espero el momento ya se fue. Ahora es cuando recuerdo la secundaria y cómo me quejaba de los maestros y los exámenes, de cómo no podía esperar al último día. He salido al mundo real y me siento sola, como un pequeño ratón al que lo sacan por primera vez del hoyito en el que vivía. Y quiero regresar, quiero volver a ése lugar donde todos se sabían mi nombre, me identificaban por la que siempre salía en las asambleas, donde las maestras me amaban y yo a ellas, donde no tenía que leer... tanto. Y entonces vuelvo a pensar: qué débil eres. Cuando acabo con todos mis pensamientos nostálgicos/apocalípticos recuerdo que todo lo anterior es imposible, que tengo que avanzar para ser mejor, no me puedo quedar estancada en una etapa pues sólo me haría inútil. Todo es para mi bien, me sigo repitiendo, todo tiene una razón de ser. De alguna forma pienso que la perfección está pasando este camino accidentado, un camino que sólo voy a poder superar paso a paso.

el puente

Wow, puente. Debo admitir que lo estuve esperando desde que acabaron los exámenes hace 2 semanas. Sin embargo, también debo de admitir que me deprime.
El 15 y 16 de septiembre nunca han sido sinónimos de felicidad en mi famiia, siempre hay peleas a media noche, restauranes llenos, música a todo volumen, malos técnicos que a la hora del grito desconectan un cable y se pierde el audio, en fin... digamos que no me ilusiona mucho.
Este puente planeo no salir. Tengo que leer un libro (ya acabé el otro, ¡yei!) para la próxima semana y pienso hacer exactamente eso por cuatro días: leer. Bueno, ok, admito que también cubriré otras necesidades básicas como comer, dormir, ir al baño, prender la computadora, leer blogs, bajar música, ya saben... lo normal.
Sé que de todas maneras me deprimiré y mi pijama terminará por caminar por sí sola, y que mis papás se enojarán por mi apatía, pero no me importa. Me rehúso completamente a comer enchiladas y pozole para que en la mañana me duela el estómago. Me quedo con mi cereal.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

debilidad

Fue uno de esos días en los que planeas las cosas que vas a hacer pero terminas haciendo lo que se te pega la gana. Este momento es un claro ejemplo: debo de hacer tarea, desde las 4 de la tarde que seguía en la escuela ya estaba planeando mi tarde, todo muy organizado. A quién engaño. Llegué tan cansada que me acosté en mi cama a hacer lo de química y de repente me di cuenta de que estaba dormida (sí, eso pasa). Me desperté, acabé lo de química. Empecé lo de mate y una vez más me volví a dormir. Desperté otra vez, traté de entenderle a los ejercicios, la mitad la acabé. Luego me puse a escribir la historia de Cenicienta contada desde el punto de vista de una de las hermanastras. Sí,  eso era tarea, en serio. Me salieron tres cuartillas y media, miles de errores ortográficos, gramaticales, y una historia descabellada, combinación de diario y cuento de hadas. Se me fue el sueño y prendí la computadora. Ahora estoy escribiendo un post estúpido en vez de estar leyendo sobre Santa Anna ó sobre la economía de América Latina. Así soy yo, soy débil a la tentación.
Me puse a pensar que hay gente en mi salón que duerme 3 horas diarias. Yo duermo 9 por lo menos: en la noche, en la mañana y a veces en la tarde, por más que trato siempre caigo. Hay personas que no comen mas que una barrita de Nutri Grain y luego van al gimnasio (no, en serio que no es anorexia). Yo tengo que comer por lo menos 2 barritas de esas en la mañana para no ponerme de malas, más aparte mi "comida-comida", algo consistente. 
Me quejo de tantas cosas pero la verdad es que llevo una vida cómoda. Lo que pasa es que soy débil, caigo en las comodidades muy fácilmente, y luego me malacostumbro y me quejo cuando me faltan. Soy débil y me acabo de dar cuenta de ello.  

martes, 9 de septiembre de 2008

los chocolates

Fue el destino.
-Ésa es para Gustavo, que odia a la gente que no le gustan los chocolates
-¿En serio los odias, Gustavo? -preguntó
-Pues, no los odio... bueno, la verdad es que... no me gustan, trato de evitarlos - lo dijo con tanta indiferencia, como si fuera cualquier cosa
-¿En pleno siglo XXI? No puedo creerlo - le respondió la maestra
-Dígale algo... algún argumento de los suyos -se oyó decir a alguien
-Pues la verdad es que no sé qué decirte -su cara de sorpresa era auténtica -osea que si yo llegara un día y te dijera que no me gustan los chocolates ¿me tratarías diferente?
-La verdad sí, osea sólo no la vería igual, digamos que me alejaría un poco
-¿Y no te has puesto a pensar que puedes perderte de conocer a gente que que vale mucho la pena sólo por una cosa que es elección de ellos? No todos tienen que tener tu mismo concepto de "bienestar" 
-Bueno, es que no sé, osea es muy irreal. Sé que a usted le gustan los chocolates porque lo ha mencionado, así que no le podría decir qué haría, tendría que pasar en serio
En ese momento me dieron ganas de gritar "¡A mí! ¡A mí no me gustan los chocolates! ¿Algún problema?" pero no, soy demasiado cobarde aún.
-Pues cada quien, cada quien...  de todas formas se me hace que usted está equivocado Gustavo, no lo voy a obligar a cambiar sus ideas, sólo es un consejo.
"Pregunta resuelta" pensé yo. 

lunes, 8 de septiembre de 2008

Qué día

Los más interesante: 
Encontré una página creada especialmente para alumnos de mi programa de prepa. Veo que no estoy sola.
Fui portera y parece que... soy buena. Raro.
Tuve un dolor de cabeza espantoso, hasta hace 3 horas aún creía que estaba soñando.
Me acabé el pastel de chocolate. Aún no estaba del todo despierta.
Terminé un trabajo casi solita. Como siempre. (¿Ya mencione que soy rutina tras rutina?)
Entendí matemáticas, o al menos eso creo yo.
Peleé con mi madre.
Empecé a pensar en una definición de la perfección. Próximamente.

Me dispongo a ir a tener un "momento de convivencia familiar". 
No hay tiempo de oraciones más completas.

domingo, 7 de septiembre de 2008

antes de dormir

Tengo memoria de corto plazo. Pienso en una idea que puede ser muy buena pero a los dos minutos se me olvida. Así funciona mi mente.
En las noches antes de dormir es cuando vienen todas las ideas buenas. Lo malo es que en ese momento no tengo la computadora, así que la mayoría de las veces esas ideas buenas se pierden.
Hoy ya sé en qué voy a pensar: en el futuro, en K (creo que así se llama), y en la historia de América Latina (tengo que leer un libro de eso). 
Me gustaría que de repente me llegara un lapsus momentanus y mi mente se iluminara con la explicación de la suma de dos cubos o con las leyes de los radicales. Eso sería conveniente.

Mañana empieza otra semana. Me olvidé un poco de las tareas y de los maestros, pero ahora volveré a lo mismo. Algunas veces me deprimo pensando en que todo se repite de uno u otra forma. Cuando estaba en secundaria me preocupaba por los exámenes y los trabajos, ahora que estoy en prepa me preocupo por... los exámenes, los trabajos, los maestros, las tareas, la tesis, el servicio, el tiempo, etc etc. ¿Qué he aprendido hasta ahorita basándome en todo lo anterior? Pues lo que ya mencioné: todo se repite de alguna u otra forma, puede que las cosas empeoren o que mejoren, pero son básicamente lo mismo. Mala suerte para mí que van empeorando.

Qué post tan más raro me salió. Deben  perdonarme, pero ésta vez sí tengo una computadora a la mano.

un post a la random

Hay muchas cosas que pasan por mi mente. Trataré de desahogar algunas de ellas.
Conocí a muchas personas que van en mi mismo programa de prepa pero en otras generaciones. La verdad es que tengo pensamientos muy mezclados acerca de ellos. Me entra una sensación rara, difícil de explicar. No sé si a mí me gustaría verme así en un año o si aguante lo suficiente como para que eso pase. No me cayeron mal, lo admito, pero no sé... tampoco es lo que me esperaba que serían. Como que ahora, más que otra veces, me estoy replanteando mi futuro. 
También volvieron los pensamientos de "soy invisible". Esta vez no olvidaron mi nombre, algo que hubiera sido realmente triste, pues pasé 2 días con casi las mismas personas,sin embargo, no sentía que me tomaran mucho en cuenta. No me sentí una parte esencial, me ponía nerviosa cuando me tocaba hacer algo pues no quería regarla y que me echaran la culpa.  Las niñas con las que estuve le hacían mas caso a una amiga mía que a mí, no sé por qué, no sé qué tiene ella que yo no, no sé por qué les caí mal o les daba igual. De todas formas ya acabó, y seguramente cuando nos volvamos a ver en los pasillos de la escuela ellas ni siquiera me volteareán a ver. 
Lo más interesante del fin de semana fue que encontré (por fin) a alguien que me gusta. Eso creo, al menos. Están todas las señales características de situaciones así: no sé su nombre, no puedo dejar de actuar como acosadora, trato de estar lo más cerca que puedo pero nunca le hablo, etc etc... típico. Apuesto a que le hablaré el ultimo de día de clases y descubriré que no era lo que pensaba, pero por ahora... soy feliz soñando con la primera vez que nos hablamos.
Por último puedo decir que aprendí varias cosas, diré algunas de ellas:
Que mi cuerpo tiene un límite con la comida.
Que no sé nada de Harry Potter. Ni de Héroes. Ni de ninguna cosa en la que yo me creía experta.
Que la competencia puede destruir una posible relación.
Que hay personas a las que no les gusta el chocolate.
Que sin tráfico hago 5 minutos de mi casa a la escuela
Que Negrito de Bimbo también hace barritas. Que las barritas están ricas. 
Que los hombres a esta edad son medio inútiles desabrochando bras. Ok, no todos, pero al menos los de mi equipo sí. 
Lo que es "palo palito". 
Y quisiera poner que aprendí algo de matemáticas pero eso no pasó, desafortunadamente.

Ah, y en cuestiones de blog, recibí mi primer comentario. Casi logra que todo lo ser invisible y miserable no importe. Casi.

jueves, 4 de septiembre de 2008

para ponerme de buenas

Esta película marcó mi infancia. Desde ahí empezaba con mis sueños locos, sólo que en vez de soñar con el dominio del mundo y de encontrar a la persona perfecta, soñaba con tener poderes como Matilda. Pensé que era posible, que si de verdad me concentraba y leía mucho lo lograría. Creo que sobra decir que nunca pasó. De todas maneras me encanta la película, en especial esta escena. Me recuerda que uno puede lograr lo que quiera mientras se lo proponga (menos mover objetos con la mente... eso no pasa en la vida real, tristemente para mí) y que la mayoría de las cosas terminan bien. 


yo -siendo yo- nunca aprendo

Esta semana me hicieron dos "numeritos" muy parecidos.
El primero fue por parte de una persona de la quien iba hablar hace como tres días pero que por cuestiones de exámenes ya no pude acabar el post y no tiene caso que lo publique. Como sea, el punto es que el martes cumplí un año de conocer a esa persona y yo -siendo yo, claro- le mandé un mensaje que decía mas o menos así: "hola jeje, hace un año que te conocí y quiero que sepas que fue una de las mejores cosas que me ha pasado, ojalá dure mucho más". Sabía que mi gesto no iba a ser apreciado de la manera en la que yo quería, pero de todas maneras lo hice. Horas más tarde, por el messenger recibí un "gracias por el mensaje, no tenía crédito, adivina qué me pasó hoy?". Y me vino a la mente Navidad, año nuevo y su cumpleaños. 
Al siguiente día tuve una hora y media libre, algo que para mí es mejor que si me dieran $500 (sí, así de feo está mi horario) y pensé en visitar a mi mejor amiga a su escuela. Una vez más yo -siendo yo- planeé cuidadosamente la misión. Sería sorpresa, ya me imaginaba su cara, y aunque estaba sentida con ella y no le había contestado dos veces en el messenger, no podía perder esta oportunidad. Claro, todo salió mal, como siempre. Me dijo algo así como "pues tendría que ser rápido (la visita) porque tengo que entrenar". Vaya... de alguna manera tampoco me sorprendió, como dije, siempre me pasa lo mismo.
Dos personas a las que quiero más de lo que ellas se imaginan, dos personas a las que "les cuesta trabajo demostrar su cariño". No me quejo, sé que lo volveré a hacer, les volveré a hablar como si nada hubiera pasado y todo regresará a la normalidad, finalmente, así soy yo.