Gracias a otra.... "amiga" (llamémosla así), me enteré de RENT. Admito que la renté por dos razones: me la había recomendado ella y era una forma de rebelión... yo me entiendo. Total que hice todos los arreglos para verla solita una noche, con palomitas y todo. La historia se repitió... me encantó, bajé todas las canciones y me traumé con ella por 1 mes. Luego una amiga me la regaló en mi cumpleaños y casi la beso, lo juro.
Otra noche se me ocurrió ver Moulin Rouge. Y sí, adivinaron, me enamoré de ella. Bueno, no estuvo tan extremo como con las dos anteriores, pero también tuve mi "fase", por llamarlo así.
Luego incursioné en el mundo del teatro con El Rey León. Qué musical, en serio. Salí fascinada, compré un poster de $80 pesos, bajé algunas canciones y hablé de ella como loca durante 1 semana. Esta vez me ganó mi hermana, ella sigue traumada.
El verano que pasó fui a Canadá, y por poco voy a Nueva York. Era mi sueño: ir a Broadway, ver las últimas funciones de RENT, ver Wicked en vivo y en directo, en fin... me la pude haber vivido ahí. La vida es cruel y lo anterior no pasó, pero tuve mi premio de consolación cuando mis tías me llevaron a ver We Will Rock You. Veamos, yo amo a Queen, y también amo los musicales... creo que éste se explica por sí sola. Cuando salí me compré una playera y fui feliz.
Mi último descubrimiento, gracias a mi enajenación con las series, es Spring Awakening. Lo que sé de ella es que el libro en el que está basado fue prohibido en algunas partes, que está medio porno, pues se trata del despertar sexual de unos adolescentes reprimidos y que hay una canción que se llama "Totally Fucked". Sí, lo sé, no son cosas que una niña inocente como yo debería de ver, pero me atrae lo prohibido (sarcasmo).
Bueno, en fin... me encantan los musicales, sobre todo los cursis que te hacen llorar, pero mi pregunta ahora es... ¿cuenta como placer culpable?

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