lunes, 25 de agosto de 2008

Ese tipo de personas

Tengo varias amigas, entre ellas están con las que "me llevo", con las que no tanto, con las que sólo me río como loca y a las que les confío mis más profundos secretos. A todas ellas las llamo mis mejores amigas, pero hay una en especial que ostenta el título de "Mejor Amiga" en mi lista, LA "Mejor Amiga".
Nuestra relación es, o era complicada. Estuvimos juntas por 3 años y yo me encariñé de una manera inexplicable con ella. Los fines de semana la extrañaba; aunque sabía que no le gustaba hablar cuando se deprimía -lo cual, hasta la fecha, sucede muy seguido- ahí iba o a pasar el rato a su lado. Podría decir que esto no me había pasado con ninguna otra persona. Ella, sin embargo, tiene dificultades para demostrar sus sentimientos, por ponerlo de una forma elegante. Tal vez era sólo yo, pero sentía que ella no apreciaba nuestra amistad como yo lo hacía. En fin, que se nos acabó la secundaria y con ello también se terminaron las horas que pasábamos juntas en la escuela. Yo en verdad me deprimí muchísimo, pues por cosas del destino (que yo me sigo repitiendo que las cosas pasan por una razón, la cual no me cansaré de esperar) tuvimos que tomar caminos diferentes. En una carta le dije todo lo que sentía, o intenté hacerlo, pues, precisamente mi punto es que ella es ese tipo de personas a las que uno no les puede expresar sus sentimientos más profundos, ni en carta, ni en persona, nunca será suficiente lo que le digas, siempre sentirás que faltó algo. La carta me quedó bien, lo admito y después traté de decirle en persona que la iba a extrañar como no tenía una idea, que era la persona a la que más quería en este mundo, más que a una hermana; que no me imaginaba las horas sin ella y que los días se me harían largos pensando en el momento en que nos volveríamos a ver. Vaya corte de inspiración. No pude ni siquiera articular una palabra de lo anterior porque me sorprendió con un abrazo. EL abrazo. El mejor abrazo que me han dado en toda mi vida. En ese momento olvidé si en tres años no me dio la más mínima muestra de cariño, y olvidé todos esos pensamientos de que no me quería ni me apreciaba. Ese abrazo significó todo para mí. Me quitó las palabras de la boca y me dijo que me iba a extrañar, que si por alguien lloraba era por mí.
Han pasado 2 meses desde entonces y ahora me atrevo a decir que la separación puede que haya sido lo mejor. Todos los días me dice que me quiere y que me extraña... o bueno, tal vez no todos, pero entiendo el punto. Supongo que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
El viernes le dije mi secreto y una vez más las palabras no salieron. Le quería decir que tenía miedo de que se enterara y por eso se alejara de mí, que me perdonara por ser tan cobarde y estarle mintiendo todo este tiempo. Ella sólo me dijo que estaba bien. Sonará muy seco, pero sé que no pudo haber habido mejores palabras que esas, pues la conozco demasiado. Aún tengo esa "espinita" de decirle todo lo anterior, pero sé que lo más probable es que ese día no llegue, pues al fin y al cabo... ella es "ese tipo de personas".

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