Va mi historia: primero tuve un examen de química (cabe mencionar que la maestra es mi ex-suegra y me conoce desde que... bueno, pues desde que tenía novios, para que se den una idea jeje) en el que me fue mal. Sólo mal. Después me tocó mate y... examen, por supuesto. En este me fue... peor, por ponerlo sutilmente. Dos horas después me tocó historia y tuve el gusto de conocer a los exámenes de prepa: 5 preguntas abiertas. Hermoso. Descubrí que una persona como yo, que en su vida había tenido una clase decente de historia, no se lleva muy bien con los exámenes de prepa, y digamos que no hubo mucha química entre el examen y yo así que nuestra relación no va a prosperar. Creo que no hace falta decir que probablemente voy a reprobar
Hoy más que nunca me pregunté ¿por qué demonios me metí a este sistema?. La escuela es la escuela, si vas a llegar a ser alguien en la vida entonces lo serás, y si estás destinado a ser un oficinista cliente de McDonald's pues también lo serás. La verdad es que ya no sé de qué depende que termines de alguna u otra forma. Estoy empezando a preguntarme si todo esto vale la pena.
Por otra parte me enteré de muchas cosas de la prepa que me podrían resultar útiles algún día. Y les contaré si algún día las pongo en práctica.
Hasta entonces, seguiré buscando la perfección o caeré dormida en el intento.

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