jueves, 4 de septiembre de 2008

yo -siendo yo- nunca aprendo

Esta semana me hicieron dos "numeritos" muy parecidos.
El primero fue por parte de una persona de la quien iba hablar hace como tres días pero que por cuestiones de exámenes ya no pude acabar el post y no tiene caso que lo publique. Como sea, el punto es que el martes cumplí un año de conocer a esa persona y yo -siendo yo, claro- le mandé un mensaje que decía mas o menos así: "hola jeje, hace un año que te conocí y quiero que sepas que fue una de las mejores cosas que me ha pasado, ojalá dure mucho más". Sabía que mi gesto no iba a ser apreciado de la manera en la que yo quería, pero de todas maneras lo hice. Horas más tarde, por el messenger recibí un "gracias por el mensaje, no tenía crédito, adivina qué me pasó hoy?". Y me vino a la mente Navidad, año nuevo y su cumpleaños. 
Al siguiente día tuve una hora y media libre, algo que para mí es mejor que si me dieran $500 (sí, así de feo está mi horario) y pensé en visitar a mi mejor amiga a su escuela. Una vez más yo -siendo yo- planeé cuidadosamente la misión. Sería sorpresa, ya me imaginaba su cara, y aunque estaba sentida con ella y no le había contestado dos veces en el messenger, no podía perder esta oportunidad. Claro, todo salió mal, como siempre. Me dijo algo así como "pues tendría que ser rápido (la visita) porque tengo que entrenar". Vaya... de alguna manera tampoco me sorprendió, como dije, siempre me pasa lo mismo.
Dos personas a las que quiero más de lo que ellas se imaginan, dos personas a las que "les cuesta trabajo demostrar su cariño". No me quejo, sé que lo volveré a hacer, les volveré a hablar como si nada hubiera pasado y todo regresará a la normalidad, finalmente, así soy yo. 

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