jueves, 26 de febrero de 2009

llorar

Dicen que llorar es bueno. Pues lo intento, y sólo sale una lágrima.
Nunca me habían dado ganas de llorar por alguien, me refiero en el sentido amoroso, pero ayer cuando me bajaron de mi nube no pude evitar las ganas de salir del salón y tirarme en el piso a llorar. Luego hoy me volvieron a recordar la noticia: "Olvídalo, de verdad te lo digo, no va a pasar". Arg, odio a la gente directa. Y otra vez quise salir corriendo y derramar unas cuantas lágrimas. Pero en vez de eso, sólo me dirigí a mi clase, al entrar azoté mi mochila, pateé una silla y me asomé a ver a la fuente. Entonces recordé la promesa que hice ayer, y muy a la fuerza, me metí la idea de que olvidarla es lo más sano. Es mejor reparar el techo cuando sólo se filtran algunas gotas que cuando ya se están cayendo los pedazos.
Sí bueno, díganle eso a alguien sin sentimientos o con cerebro. Yo no soy ninguna de esas personas.

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