Primero, mi se-podría-decir-mejor-amiga está... enojada conmigo. Es una persona muy difícil de definir, así que su estado de ánimo también es bastante complicado de explicar. No me habla, pero tampoco hace como que no existo, de hecho todo lo contrario: se lleva mi mochila cuando no estoy, pone mi nombre en los trabajos cuando me vuelo las clases, y me consigue libros de la biblioteca. Entre ayer y hoy cruzamos algunas palabras, pero la mayoría fueron acerca de trabajos. Y mi problema es que, cuando "hablamos", no la puedo ver a los ojos. Me pasa cuando una persona está molesta conmigo, soy tan cobarde que no puedo enfrentarla directamente. Así que no puedo pedirle que me diga qué es lo que le molesta, porque no soy lo suficientemente valiente como para aceptar que yo tuve la culpa y causé bastante daño.
Luego tenemos los problemas de la ex. Resulta que según yo ya todo estaba bien, el mundo era feliz, las dos incluidas. Hasta que me pidió que regresáramos. No era un buen día, y como cualquier otra persona que está de malas, reaccioné un poco mal. Se enojó, me enojé y todas las demás personas que se enteraron también se enojaron. Pero lo superé en una semana, así soy yo. El problema es que ahora me enteré de que medio mundo sabía los pormenores de nuestra relación, desde su punto de vista, así que, para todos ellos, yo soy la mala. Aclaré algunos puntos con algunas personas, y todas coincidieron en decirme que no debo de jugar con ella. WTF?! ¿Desde cuándo estamos jugando? Yo no me enteré, pero then again, parece que no me había percatado de muchas otras cosas. La recomendación, al final, fue que me trate de alejar, de poner un alto en seco antes de que alguien salga más herida. Y sería fácil, si yo fuera una persona seca y sin corazón que sabe decir que no a invitaciones y puede no responder a mensajes de ocio.
Por otra parte, tenemos la situación totalmente contraria. Yo -al ser yo- me voy por lo imposible, por lo irreal. Siempre. Entonces tengo a alguien que me quiere como soy y que está dispuesta a perdonar muchas cosas, pero no, a mí me gusta alguien más, alguien con quien "nunca va a pasar NADA". La historia de mi vida. Supongo que es porque me agrada esa palabra: imposible. Sé que nuestra amistad siempre será sólo eso, una linda amistad a lo mucho. Pero yo prefiero quedarme en mis sueños, en la realidad que yo creo, en mi nube, aunque me duela cuando me bajen. ¿Qué gano con eso? Pues ratos de reflexión sin conclusiones precisas, golpes constantes de realidad, y mi ipod lleno de música deprimente.
Así que, en resumen, mi vida es un desastre. Mi vida social, me refiero. No lo dije yo, lo dijo una amiga, y pienso que tiene razón. Luego me preguntan por qué no soy más sociable. Bueno, pues ¿de qué sirve hacer buenas relaciones con la gente, si al final mi personalidad hace que todo se vaya al caño?

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