También me enteré de que no soy fácil de superar. Quién lo iba a decir. Ah, y que al parecer, yo estoy "dando alas" inconscientemente. Nota mental: enterarme de qué demonios se supone que estoy haciendo para mandar esas señales.
Por fin me hablaron claro, y todo gracias a un juego de dardos jaja. Así que muchas dudas quedaron despejadas. Digo, no que no supiera el 80% de las cosas que me contó ese día, pero se sintió muy bien que ya no me tratara como una niña chiquita y dejara de repetir la frase "algún día te diré". Ah y también, me alegró que por fin utilizara género en sus oraciones.
Sólo puedo decir que, a pesar de que mi semana pudo parecer bastante pésima por cosas como calificaciones y estados de ánimo, la verdad es que no me quejo. Me gustó, y me gustó haber aprendido tantas cosas.

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